
Parece que, artículo tras artículo, se hablan de los misterios del orgasmo femenino. Es hermoso, es intenso y demasiado poderoso como para que los hombres puedan manejarlo. ¿Y qué hay del orgasmo masculino?
Este artículo te dará una mirada más profunda al orgasmo masculino. Incluye un repaso del ciclo de respuesta sexual masculina, los distintos tipos de orgasmo que puede experimentar un hombre y cómo potenciar el orgasmo masculino. También veremos algunas afecciones frecuentes que pueden afectar la vida sexual de los hombres.
Así que, si alguna vez quisiste saberlo todo sobre el orgasmo sexual masculino y la eyaculación, sigue leyendo.
El ciclo de respuesta sexual masculina
En el ciclo de respuesta sexual, el hombre atraviesa cuatro etapas:
- Excitación. La fase de excitación puede durar desde unos minutos hasta varias horas. Comienza con estímulos físicos o mentales, que pueden incluir besos, caricias, entretenimiento para adultos o fantasías sexuales. En ambos sexos, la fase de excitación se caracteriza por un aumento de la frecuencia cardíaca, de la respiración (frecuencia respiratoria) y de la presión arterial.En los hombres, la fase de excitación se caracteriza además por el endurecimiento del pene. A lo largo de esta fase, el pene puede endurecerse y ablandarse repetidas veces. También puedes notar que no siempre alcanzas una erección al 100%, y eso es normal. Para favorecer la erección, los testículos suelen elevarse. El escroto también puede tensarse, ya que la piel se estira.
- Meseta. Esta fase continúa la excitación de la etapa anterior, pero con una aproximación más marcada al orgasmo. Tanto en hombres como en mujeres seguirá aumentando la frecuencia cardíaca, la respiración y la presión arterial. También empezarás a sentir más tensión muscular. Más adelante, esto será necesario para la descarga sexual.Durante la meseta, los hombres comienzan a experimentar contracciones rítmicas que se inician en la base del pene. Y aunque no lo notes, es en este momento cuando el esfínter de la uretra se cierra para evitar que la orina se mezcle con el líquido eyaculatorio. Puede empezar a salir líquido preeyaculatorio.
- Orgasmo. La fase de orgasmo del ciclo es el pico de placer tanto para hombres como para mujeres. En ambos, el orgasmo se caracteriza por contracciones rápidas y rítmicas de los músculos de la parte inferior de la pelvis. Esto incluye los genitales y también el ano.Aunque es posible tener un orgasmo sin eyaculación, el orgasmo masculino suele asociarse con la eyaculación. Cada contracción muscular va acompañada de una expulsión de semen, que disminuye a medida que las contracciones se vuelven menos intensas.
- Resolución y refractario. Después del orgasmo, llega el momento de relajarse en la fase llamada resolución. En hombres y mujeres, la fase de resolución se caracteriza por la relajación muscular y la disminución de la presión arterial. El cuerpo vuelve a calmarse hasta el nivel previo a la excitación.Durante la resolución, el pene pasa del estado erecto al relajado en dos etapas. Primero, pasa de la erección a aproximadamente un 50%. Esta es la etapa en la que los hombres normalmente no pueden volver a alcanzar el orgasmo, conocida como período refractario. En la segunda etapa, el pene pasa del 50% de erección a estar completamente flácido.
Orgasmos eyaculatorios y no eyaculatorios
¿Sabías que los hombres pueden llegar al orgasmo sin eyacular? Es cierto. Los orgasmos no eyaculatorios son posibles en hombres sanos. Por lo general, ocurren durante orgasmos múltiples: cuando un hombre tiene orgasmos varias veces seguidas casi sin período refractario. Aunque el primer orgasmo de la serie suele ir acompañado de eyaculación, los siguientes no. Esto se conoce como orgasmos múltiples sin eyaculación, o NEMO.
¿Y qué pasa cuando un orgasmo sin eyaculación no forma parte de orgasmos múltiples? Si sucede de vez en cuando, probablemente no sea grave, aunque conviene consultar con un médico. Si sucede con frecuencia, puede estar relacionado con alguno de los siguientes casos:
- Daño nervioso. Puede deberse a diabetes, esclerosis múltiple (EM), un ictus, una cirugía o una lesión de la médula espinal.
- Medicamentos. Algunos fármacos, por ejemplo para tratar la hipertensión, el agrandamiento de la próstata o la depresión, pueden provocar orgasmos sin eyaculación.
- Cirugía o radioterapia. Especialmente en tratamientos para cáncer de próstata.
- Conducto deferente obstruido.
- Niveles bajos de testosterona.
La buena noticia es que los orgasmos sin eyaculación siguen siendo placenteros. Para la mayoría de los hombres, son indistinguibles de un orgasmo con eyaculación.
Tipos de orgasmo masculino
Puede que hayas pensado que el pene es la única fuente del orgasmo masculino. Hay varias zonas que, con la estimulación adecuada, pueden llevar al orgasmo.
- Pene. El pene es el órgano más comúnmente asociado con el orgasmo masculino. Ocurre mediante estimulación directa, por fricción, tirones o agarre. El pene puede estimularse mediante masturbación, masturbación manual por parte de la pareja, sexo oral, sexo “pene en vagina”, sexo “pene en ano” o incluso con juguetes sexuales como un masturbador tipo Fleshlight.

- Próstata. El orgasmo prostático, a veces llamado orgasmo anal, es otro orgasmo frecuente en los hombres. La próstata es una glándula del tamaño de una nuez, situada entre el pene y la vejiga. Se puede sentir en la pared anterior del recto. La próstata produce parte del líquido eyaculatorio, que ayuda a transportar los espermatozoides durante la eyaculación.
La próstata puede estimularse desde dentro (a través del ano) o desde fuera (a través del perineo). Esto puede hacerse con el pene, con un dedo o con un juguete sexual, como un vibrador prostático. ¡Pero el juego prostático no es solo para hombres gay! La estimulación de la próstata durante el sexo “pene en vagina” puede provocar un orgasmo muy potente.
- Pezones. Los pezones masculinos no suelen considerarse zonas erógenas como en las mujeres. No es tan habitual que artículos y guías de placer sexual te recomienden lamer, succionar o pellizcar los pezones de un hombre durante el sexo. Sin embargo, los pezones pueden darle un placer sexual intenso e incluso llevarlo al orgasmo. Si eres un hombre que quiere probar el juego con los pezones la próxima vez que estés con tu pareja, te recomiendo que primero experimentes a solas para descubrir qué te gusta.Hay muchas formas de estimular los pezones, y vale la pena familiarizarse con cada método. Por ejemplo, el pezón puede estimularse con pellizcos, caricias, giros, lamidos y succión. Solo necesitas encontrar la combinación adecuada que te ayude a llegar al orgasmo.
- Zonas erógenas. Además del pezón, hay otras zonas erógenas que también pueden estimularse para llevarte al clímax. En particular: orejas, cuello, escroto, perineo, la línea del vello púbico y la cara interna de los muslos. Conviene señalar que un orgasmo por una zona erógena puede requerir una combinación de mucha excitación y tiempo.No es raro no llegar al clímax por la estimulación de una zona erógena la primera vez, ni siquiera la quinta. Eso no significa que no sean sensibles. Aunque no llegues al clímax directamente por la estimulación de esas zonas, igualmente pueden aumentar tu excitación y conducir a un orgasmo peneano explosivo.
- Combinación. Es posible experimentar más de uno de los orgasmos anteriores al mismo tiempo. Esto puede llevar a un clímax abrumador de todo el cuerpo, que te deje satisfecho durante horas.
La combinación más común es pene + próstata. Esto se debe a que la próstata es muy fácil de estimular durante distintas actividades con el pene, ya sea a solas o con tu pareja. Lo más importante es trabajar más tiempo la zona menos sensible antes de pasar a la más sensible.
Aun así, puede requerir algo de tiempo y práctica aprender a combinar orgasmos que ocurren al mismo tiempo. Solo hace falta comunicación clara y entender las señales de tu pareja.
¿Cómo aumentar la intensidad del orgasmo masculino?
Hay técnicas que puedes usar para aumentar la intensidad del orgasmo, el tuyo o el de tu pareja. Aquí tienes solo algunas.
- Edging (control del orgasmo): es una técnica que te lleva al borde del orgasmo solo para retroceder justo antes de llegar al clímax. Se hace una y otra vez hasta que un orgasmo explosivo sacude tu cuerpo por completo.
La mejor manera de hacerlo es cambiar el tipo de estimulación cada vez que estés a punto de llegar al clímax. Es más fácil que detenerse por completo, porque a menudo es demasiado tentador seguir “solo un poco más” hasta que, sin querer, te pasas de la raya (tú o tu pareja).
Si lo practicas con tu pareja, puede llevar algo de tiempo aprender cuándo conviene cambiar la técnica. El momento es clave, ya que incluso un retraso de una fracción de segundo puede provocar el orgasmo.
- Kegel. Los músculos pélvicos no son importantes solo para las mujeres. Un suelo pélvico fuerte también puede intensificar el orgasmo masculino. Los ejercicios de Kegel se enfocan en los músculos del suelo pélvico. Son fáciles y pueden hacerse en cualquier lugar y en cualquier momento. Para hacerlos, contrae los mismos músculos que usarías para intentar cortar el chorro de orina. Puede que tengas que practicarlo mientras orinas varias veces para dominarlo. Mantén la contracción durante tres segundos, relaja tres segundos y repite de 10 a 15 veces.
Deberías hacerlos todos los días. Con el tiempo, incluso podrás aumentar la duración de la contracción hasta 10 segundos.
- Relajación durante la excitación. No es raro que, durante la excitación, los músculos se tensen y te acerquen al orgasmo. De hecho, es una parte normal del ciclo de respuesta sexual. Pero también se puede llegar al clímax con el cuerpo completamente relajado, y eso crea una experiencia orgásmica totalmente distinta.A medida que te excitas más, presta atención a tus músculos. Instintivamente querrán tensarse, pero puedes contrarrestarlo sin perder la excitación. Cuando te acerques al orgasmo, concéntrate de forma deliberada en relajar los músculos.
Lo más fácil es practicarlo tumbado, así que pídele a tu pareja que se mueva encima de ti o practícalo durante la masturbación. Relaja los músculos, especialmente el suelo pélvico, los glúteos y el abdomen. Puede llevar algo de tiempo acostumbrarse, pero cuando lo consigas, notarás un orgasmo nuevo y más intenso.
- Respiración profunda. Combinada con la relajación muscular, la respiración profunda puede ayudarte a relajarte más durante la excitación, la acumulación de tensión y el orgasmo. Puede prolongar el placer e intensificar el clímax. Cuando nos excitamos y nos acercamos al orgasmo, es habitual que la respiración se vuelva rápida y superficial. Pero respirar profundo puede potenciar la experiencia sexual al aumentar la intensidad de las sensaciones.Para empezar, céntrate en inhalaciones profundas y regulares durante la actividad sexual. Esta práctica también suele ser más fácil al principio cuando estás tumbado o masturbándote. Con el tiempo podrás llevarlo a otras prácticas sexuales, pero empieza por lo sencillo.
Si te ayuda, imagina que con cada inhalación profunda el placer “se estira” desde los genitales y se expande por el cuerpo. Con cada respiración, el placer se extiende hacia las piernas y los brazos, hacia los pies y las manos, hasta los dedos. Esto puede ayudarte a experimentar un orgasmo más “de cuerpo completo”, en lugar de un orgasmo centrado solo en los genitales, que es lo más común en los hombres.
Disfunción sexual masculina y disfunción orgásmica
Hay varias afecciones que pueden causar disfunción durante el sexo y el orgasmo. Aquí tienes una breve descripción de cada una.
Disfunción eréctil
La disfunción eréctil es una disfunción sexual que afecta a un gran porcentaje de hombres con la edad (alrededor del 50%). Aunque la prevalencia exacta varía según el estudio, se estima que hasta el 86% de los hombres de 80 años o más padecen disfunción eréctil.
La afección se caracteriza por la incapacidad de lograr o mantener una erección durante la excitación.
La disfunción eréctil también puede afectar a hombres jóvenes, y sus causas son muy diversas. Algunas causas frecuentes no relacionadas con la edad incluyen:
- Consumo de alcohol
- Consumo de sustancias (marihuana, otras drogas)
- Enfermedades (por ejemplo, cardiopatías, diabetes)
- Medicamentos (por ejemplo, ISRS)
- Depresión
- Estrés
- Ansiedad
- Cansancio
Si sufres disfunción eréctil, hay ayuda disponible. Habla con tu médico sobre tus síntomas y las opciones de tratamiento.
Eyaculación precoz
En la sección anterior hablamos brevemente de la aneyaculación, o la incapacidad de eyacular. Otra condición eyaculatoria común es la eyaculación precoz.
A diferencia de la aneyaculación, un hombre con eyaculación precoz puede eyacular. Sin embargo, lo hace demasiado pronto. Esto a menudo significa eyacular en una etapa temprana de la excitación o de la fase de meseta del ciclo de respuesta sexual.
La eyaculación precoz es frecuente en hombres con poca experiencia sexual. Sin embargo, si el problema no desaparece con el tiempo o aparece más adelante, puede haber otra causa. Las causas más comunes de la eyaculación precoz de larga data o adquirida incluyen:
- Niveles hormonales irregulares
- Infección de la próstata o de la uretra
- Estrés
- Depresión
- Antecedentes de abuso sexual
- Preocupación por la eyaculación precoz
- Sentimientos de vergüenza que pueden hacerte apresurarte durante el sexo
La eyaculación retrógrada es cuando el semen fluye hacia atrás, hacia la vejiga, durante la eyaculación. La aneyaculación significa la imposibilidad de eyacular.
Eyaculación retrógrada
¿Sufres aneyaculación, incapacidad para eyacular o eyaculación retrógrada? La diferencia es que, en la eyaculación retrógrada, el semen fluye hacia la vejiga en lugar de salir por la uretra. Por eso, aunque a primera vista pueda parecer que sufres aneyaculación, en realidad podrías estar presentando eyaculación retrógrada.
¿Cómo distinguirlo? Si después del sexo tu orina está turbia, es una señal de eyaculación retrógrada. Esto ocurre porque el semen es expulsado hacia atrás a la vejiga y se queda allí hasta que se vacía.
La eyaculación retrógrada no es peligrosa y no requiere tratamiento. Sin embargo, puede causar infertilidad masculina. Por eso, si tú y tu pareja están teniendo dificultades para concebir, habla con tu médico sobre tus inquietudes.
Anorgasmia
Hemos visto condiciones que dificultan tener relaciones sexuales (disfunción eréctil), disfrutar del sexo (eyaculación precoz) o que pueden causar infertilidad masculina (eyaculación retrógrada, aneyaculación). ¿Y qué pasa con las condiciones que dificultan, o incluso hacen imposible, alcanzar el clímax?
La anorgasmia, como habrás imaginado, es una condición que afecta al orgasmo. Puede ser retrasado, poco frecuente o incluso no presentarse durante las relaciones sexuales. Para algunos hombres, también puede manifestarse como un orgasmo significativamente menos intenso.
Las causas de la anorgasmia son similares a las de la disfunción eréctil. Incluyen:
- Daño nervioso
- Trastornos neurológicos
- Niveles bajos de testosterona
- Abuso de alcohol o drogas
- Ausencia congénita del reflejo bulbocavernoso
- Efectos secundarios de medicamentos (por ejemplo, ISRS)
El tratamiento depende de la causa. Por ejemplo, terapia de reemplazo hormonal para niveles bajos de testosterona o cambiar el medicamento si se debe a efectos secundarios.
Conclusión
En comparación con el orgasmo femenino, quizá hayas oído que el orgasmo masculino se describe como menos intenso o menos emocionante. Aunque es cierto que a las mujeres les resulta más fácil experimentar algunas cosas (por ejemplo, orgasmos múltiples), los hombres también pueden vivirlas.
Así que, si estás acostumbrado a un orgasmo “de siempre”, plantéate variar un poco. Los hombres tienen muchas otras formas de llegar al orgasmo además de la estimulación del pene. También existen técnicas para aumentar la intensidad del orgasmo masculino, entre ellas:
- Edging (control del orgasmo)
- Kegels
- Relajación total del cuerpo
- Respiración profunda
Antes de resignarte a una vida de orgasmos mediocres, ¡prueba las técnicas anteriores!
