
Chicos, ¿y si les digo que se pueden conseguir varios orgasmos encadenados, uno tras otro, en rápida sucesión? Y además, que esos orgasmos pueden ser súper potentes, auténticos “superorgasmos”, con escalofríos por todo el cuerpo. Esa es la magia del ordeño de próstata.
El término puede sonar un poco brusco: cualquier mención de la palabra “próstata” provoca rechazo en algunos hombres, pero en realidad puede ser el secreto de los orgasmos masculinos más intensos que puedas experimentar.
Hoy te contaremos sobre este método “mágico” de masturbación y cómo hacerlo para que tú mismo puedas disfrutar del ordeño de próstata. Sigue leyendo con la mente abierta y te garantizo que no te vas a arrepentir.
Empecemos.
¿Qué es el ordeño de la próstata?
En pocas palabras, el “ordeño” de la próstata es un masaje o una estimulación interna del punto P (la próstata) hasta llegar al orgasmo.
La próstata es una glándula que produce parte del líquido presente en el semen. Tiene aproximadamente el tamaño de una nuez y se encuentra entre la vejiga y el pene, a una profundidad aproximada de dos nudillos dentro del recto, en la parte frontal.
Y como era de esperar por su papel en la producción de semen, es una zona muy sensible que, con la estimulación adecuada, genera sensaciones muy placenteras. Puede provocar orgasmos de cuerpo entero tan alucinantes que, en comparación, un orgasmo peneano “normal” puede parecer aburrido.
La idea es aplicar una presión ligera o moderada sobre ese punto, masajeándolo lentamente hasta alcanzar un orgasmo explosivo.
Esto se puede hacer con juguetes, masajeadores de próstata, vibradores o simplemente con los dedos, pero llegar al orgasmo con estimulación prostática no suele ser tan sencillo como con la masturbación tradicional. Tiene sus particularidades y cada hombre es distinto.
A algunos les funcionan mejor ciertas técnicas que a otros. En este artículo te contamos qué técnicas puedes usar y cómo encontrar tu propio método.
Lo de “leche” se refiere a un líquido blanquecino que a veces aparece al estimular la próstata. Es muy parecido al preseminal; se llama líquido prostático y viene a ser, más o menos, semen sin espermatozoides.
Masaje y ordeño
Antes de continuar, hablemos rápidamente de la diferencia entre masaje prostático y ordeño de próstata. A menudo se usan como sinónimos porque apuntan a algo muy parecido: ambos se refieren a estimular la próstata masculina con fines placenteros.
Pero no son exactamente lo mismo. La diferencia principal es que el masaje prostático no tiene por qué ser interno, mientras que el ordeño sí lo es.
El ordeño es, concretamente, el masaje de la zona interna de la próstata a través de la pared frontal del recto.
“Masaje prostático” es un término más amplio que puede incluir tanto el masaje interno como el externo (presionando el perineo). Por eso algunos masajeadores de próstata, como Aneros, tienen extensiones o “brazos” en la base que empujan el perineo cuando el masajeador está dentro.
La estimulación externa de la próstata suele considerarse menos eficaz que la interna. Ojo: es un complemento agradable, pero la estimulación interna es la clave si quieres la experiencia completa, sin rebajar.
Presionar el punto P desde dentro hace que las sensaciones sean mucho más intensas y directas. Eso se traduce en orgasmos más fuertes y duraderos.
¿Qué se siente?
Seguro que ahora te preguntas cómo se siente. Lo entiendo: quieres saber si vale la pena antes de animarte a probar, ¿no? Cada persona vive el orgasmo prostático de manera distinta, pero por lo que cuentan muchos hombres, se parece a las “olas” de placer de un orgasmo peneano… solo que muchísimo más intenso y sentido en todo el cuerpo.
Algunos hombres dicen que el placer se concentra en la zona de la próstata, pero se expande al pecho, al corazón e incluso al cerebro.
La idea de “olas” aparece a menudo y es central en toda la experiencia. El orgasmo prostático suele empezar con lo que se conoce como “olas P”: oleadas palpitantes de placer sin eyaculación que recorren el cuerpo. Son muy distintas del placer repentino, punzante y breve de un orgasmo eyaculatorio.
Como el orgasmo prostático no tiene período refractario, no existe el “tiempo de recuperación” entre orgasmos. No necesitas esperar: puedes encadenar esas sensaciones una tras otra y, por decirlo así, “montar la ola” una y otra vez.
Los orgasmos múltiples y continuos, que sacuden todo el cuerpo, no son raros. Y pueden durar mucho: más de media hora si te lo propones.
¿Es seguro?
Aviso importante: no soy médico, así que no tomes esto como consejo médico. Si te preocupa algo, consulta con un profesional antes de intentarlo en casa.
Hasta donde sabemos, si se hace correctamente, el ordeño de próstata suele ser seguro. Aun así, como en casi todo, hay algunos riesgos que conviene conocer.
Los principales riesgos son las lesiones internas de la glándula y del recto. Esto puede pasar si el masaje es demasiado enérgico: arañazos, desgarros, sangrado, fisuras anales y hemorroides. La mejor forma de minimizar estos riesgos es mantener el masaje suave y no pasarse.
Otro paso importante para reducir el riesgo de lesiones es usar un buen lubricante seguro para el cuerpo. El recto no se lubrica solo, y tratar de masajear la próstata “en seco” aumenta el riesgo de daño. El lubricante lo vuelve todo resbaladizo y facilita la penetración sin lastimarte.
Si por accidente te haces arañazos o pequeños desgarros en el recto, puede entrar una infección, así que la higiene es clave. La opción más segura e higiénica es usar guantes si vas a usar los dedos. Como mínimo, asegúrate de que tus manos y tus juguetes estén limpios.
Beneficios
El placer sexual intenso es la razón más obvia para probar esto, pero no es la única. Hay muchos otros beneficios. Aquí van algunos.
Aumento de la libido y de la actividad sexual. Muchos hombres que han probado el “ordeño” dicen que después notan más deseo sexual y más energía. Mantener la próstata saludable puede contribuir a un sexo más prolongado y potente.
Es cierto: el masaje prostático no solo se siente increíble, también puede ayudarte a rendir mejor en la cama.
Nuevas sensaciones sexuales. Muchísimos hombres nunca han tenido un orgasmo prostático. Si solo has llegado al orgasmo a través del pene, esto será una experiencia completamente nueva, diferente a cualquier cosa que hayas sentido antes.
Probar un tipo de placer nuevo e innovador puede añadir una dimensión distinta a tu sexualidad y reavivar el deseo.
Lista de beneficios:
- Los orgasmos masculinos múltiples no son un mito. El ordeño de próstata permite llegar a un orgasmo sin eyaculación. Y como no hay eyaculación, tampoco hay “tiempo de espera”, por decirlo así. No necesitas recargar energías para una segunda ronda: puedes seguir. Esto significa que los hombres pueden tener varios orgasmos seguidos con sensaciones extremadamente intensas.
Juego con pareja. No tienes por qué hacerlo a solas: también puedes involucrar a tu pareja. Pídele que lleve un masajeador de próstata al dormitorio o úsalo durante el sexo.- Beneficios médicos. El masaje prostático no cuenta con un apoyo amplio dentro de la comunidad médica, pero algunos estudios han señalado posibles beneficios para la salud, y por eso algunos proctólogos lo recomiendan como parte del tratamiento de distintos problemas. La razón de esos posibles beneficios es que el masaje “lava” la glándula, lo que puede ayudar a reducir obstrucciones, expulsar exceso de líquido y mejorar el flujo sanguíneo de la zona. Esas obstrucciones pueden causar, por ejemplo, eyaculación dolorosa.
También puede ser útil para tratar problemas al orinar. La próstata rodea la uretra, así que la hinchazón e inflamación pueden dificultar el flujo de orina. El masaje prostático puede reducir esa hinchazón y mejorar el flujo.
- Tratamiento de la disfunción eréctil. Otro posible uso médico del masaje prostático. Puede utilizarse solo o junto con otros tratamientos para la disfunción eréctil, como bombas de pene o medicamentos. Si te gustan las bombas para el pene, vale la pena probar HYDROMAX7, que en nuestra opinión es de las mejores del mercado. Tiene un diseño excelente y es fácil de usar. Puedes esperar resultados visibles en pocas semanas, incluyendo erecciones más firmes y mayor resistencia sexual. Según los datos disponibles, el nivel de satisfacción de usuarios es del 92%.
Lo básico
Bien, ahora que entendemos un poco mejor qué es el ordeño, hablemos de cómo hacerlo. Empezaremos por lo básico y luego pasaremos a técnicas y estrategias más avanzadas.
En términos generales, el masaje prostático consiste en aplicar una presión suave sobre la próstata, a la que se accede por el recto, aproximadamente a la profundidad de dos nudillos, en la parte frontal.
La idea es introducir un dedo, un masajeador u otro juguete en el recto a través del ano y usarlo para presionar esa zona, rozándola, acariciándola o apretándola ligeramente. Antes, asegúrate de lavarte bien las manos y limpiar el juguete. También es mejor usar guantes o ponerle un preservativo al juguete/masajeador.
Cuando des con el punto correcto, quizá sientas ganas de ir al baño: es normal, es una sensación habitual a la que te irás acostumbrando.
Tras una estimulación prolongada, podrás llegar al clímax y tener uno o varios orgasmos anales. Estas sensaciones nuevas pueden parecerte demasiado intensas, pero intenta no frenar en seco. Concéntrate en lo que sientes y trata de amplificarlo mentalmente, y notarás cómo te cubren olas de placer.
Esa es la idea general, pero no es tan simple ni tan rápido como parece. No es solo presionar unos minutos hasta correrte. Lleva tiempo, y hay varias etapas por las que pasarás en el camino hacia el “súper O”.
Con eso en mente, veamos las distintas fases del orgasmo prostático.
Fases del orgasmo prostático
Estas son las fases que experimenta la mayoría de los hombres.
- Fase 1: Estimulación. Aquí empiezas a estimular la próstata, aplicando presión y masajeándola suavemente. Puede que al principio no sientas placer; puede tardar un poco. Simplemente sigue presionando y masajeando con delicadeza. No necesariamente tiene que ser manual: puedes seguir la técnica de “no hacer nada”, colocar el masajeador dentro y dejar que haga su trabajo.
- Fase 2: Contracciones musculares. Después de un rato, los músculos del suelo pélvico (PC) y el esfínter deberían empezar a contraerse involuntariamente, enviando pequeños impulsos de placer. En este punto, quizá notes una sensación de “llenura” o calor en la zona pélvica.
- Fase 3: Subida. Las sensaciones y el placer deberían intensificarse, y las contracciones volverse más fuertes. Puede que sientas más tensión en la zona de la próstata. Quédate ahí y observa lo que sientes. Intenta amplificar esas sensaciones en tu cabeza en lugar de desconectarte de ellas.
- Fase 4: Temblores. Ahora la cosa se pone realmente buena. A medida que el placer crece, tu cuerpo debería empezar a temblar. Si usas un masajeador de próstata, quizá notes que tu esfínter se cierra involuntariamente alrededor de él, como si intentara “succionarlo” más hacia dentro. También puedes notar que sale “leche”. Todo esto son señales de que te acercas al clímax. La clave aquí es la constancia. Hagas lo que hagas, te está funcionando, así que mantén la presión y el ritmo, y no caigas en la tentación de tocarte el pene. Es importante no “agitar el barco”, porque cualquier cambio brusco puede distraerte y sacarte del estado.
- Fase 5: Orgasmo. El placer en la próstata debería crecer hasta el límite y empezar a extenderse por todo el cuerpo. Los músculos del suelo pélvico temblarán aún más y la sensación de “plenitud” estallará en las extremidades. Puedes experimentar “olas P”: oleadas de placer sexual que parecen recorrer todo el cuerpo.
- Fase 6: Orgasmos múltiples. Lo mejor del orgasmo prostático es que no hay tiempo de enfriamiento. No necesitas esperar al siguiente orgasmo: puedes seguir tanto como te resulte cómodo. Si quieres intentar encadenarlos, ralentiza la respiración al llegar al clímax y deja pasar cualquier impulso de eyacular, y luego continúa. Esto requiere algo de práctica y enfoque mental; quizá no te salga a la primera, pero es totalmente posible.
En teoría, podrías seguir todo el tiempo que quieras, pero yo no recomendaría prolongarlo más de 10 minutos. Después, pueden empezar a dolerte los músculos del abdomen por los temblores y las contracciones, y es probable que te sientas sobreestimulado.
¿Cómo estimular la próstata con un masajeador de próstata?

Como ya dije, hay muchas técnicas para masajear la próstata. Por ejemplo, si eres (como yo) un poco perezoso, puedes usar el enfoque de “no hacer nada”: lo metes, esperas una hora más o menos y dejas que haga su trabajo.
Pero esa no es la vía más directa ni la más eficiente para llegar al orgasmo prostático. Puede tardar mucho y no a todo el mundo le funciona. Cada uno tiene sus atajos y técnicas preferidas. Abajo te cuento la mía. Aquí tienes un paso a paso de cómo ordeñar la próstata con un masajeador de próstata.
Elige el momento adecuado
Si se hace bien, el ordeño no es un proceso rápido. No intentes hacerlo en un descanso de 20 minutos para comer: no va a funcionar.
Necesitas reservar al menos una hora, y aun así puede sentirse apurado. Elige un momento en el que tengas tiempo de sobra y no esperes interrupciones. Poder concentrarte solo en las sensaciones es muy importante, así que elimina distracciones apagando el teléfono y la televisión.
Además, asegúrate de tener todo listo antes de empezar: lubricante, una toalla, agua por si te da sed. Si tienes que parar a mitad para ir a buscar cosas, puede romperse el ambiente y tendrás que empezar de nuevo.
Lo ideal es empezar el masaje una o dos horas después de evacuar para mantener todo limpio. También conviene ducharte y lavar bien la zona. Si puedes, intenta limpiar un poco el recto con una esponja/jabón suave, para retirar cualquier resto que pueda quedar en la superficie.
Relajación
Ahora vamos a ponernos en el estado adecuado y relajar tanto el cuerpo como la mente. Esto es clave, porque si no te relajas, los músculos estarán tensos y te costará más alcanzar el nivel de enfoque mental necesario.
Acuéstate en la cama, ponte cómodo y concéntrate en la respiración hasta sentirte bien relajado. A algunos les ayuda excitarse primero para arrancar con mejor actitud, así que puedes poner porno si crees que te sirve. Solo recuerda apagarlo antes de empezar para que no te distraiga.
Elige una posición cómoda
Cada hombre tiene sus posiciones preferidas para hacer esto. Si eres principiante, te recomendaría acostarte de lado en la cama y llevar una rodilla hacia el pecho.
Esta posición se parece a la que usan los médicos para un examen rectal, solo que una pierna se queda estirada. Da buen acceso al masajeador y es cómoda.

Otra opción es recostarte boca arriba, con las rodillas levantadas y abiertas hacia los lados. También puedes probar cualquier otra postura que te resulte cómoda.
Usa lubricante

Bien, llegó el momento del lubricante. Te recomiendo un buen lubricante espeso a base de agua. No uses lubricante a base de silicona si tu masajeador de próstata también es de silicona, porque pueden reaccionar y dañar el juguete.
Toma el tubo y aplica una cantidad generosa sobre el juguete y también en el ano. Cuanto más, mejor, así que úsalo sin escatimar.
Inserta el masajeador
Ahora toca insertar el masajeador. Si estás usando un masajeador de próstata bien elegido, estará curvado en un extremo hacia arriba para estimular correctamente las zonas adecuadas. Debes introducirlo de forma que esa parte curvada apunte hacia arriba, hacia el vientre.
Si es tu primera vez, al principio puede resultar incómodo. Mételo con mucha suavidad y trata de relajar los músculos para facilitar el proceso. Si duele demasiado, prueba con otro juguete, usa más lubricante o vuelve a intentarlo cuando estés más relajado. También puede ayudar “prepararte” primero con un dedo.
Una vez dentro, déjalo ahí 10 minutos y sigue relajándote. Deja que el cuerpo se acostumbre y no hagas nada mientras el masajeador “se acomoda”. Pasados unos 10 minutos, pasa al paso 6.
Contracción y relajación lenta de los músculos
Ahora aceleraremos el proceso contrayendo y relajando lentamente los músculos de Kegel (suelo pélvico) y el esfínter. A veces a esta técnica se le llama “método de tirar de la cuerda”, del que he hablado en detalle en este sitio. Es una técnica excelente para estimular la próstata con masajeadores.
Los músculos de Kegel/PC son los que usas para cortar el chorro al orinar, y los músculos del esfínter son los que contraen el ano.
La idea es contraer y soltar esos músculos muy lentamente, alternando uno y otro. Empieza contrayendo muy despacio el esfínter, sostenlo unos segundos y luego suéltalo muy lentamente. Después haz lo mismo con los músculos del suelo pélvico.
Aquí ocurren dos cosas.
- Primero, los músculos “meten y sacan” el juguete lentamente, haciendo que roce la próstata y la estimule. Esa estimulación debe repetirse una y otra vez hasta que finalmente llegues al clímax.
- Segundo, se crea un desequilibrio entre los dos grupos musculares. Cuando ambas fuerzas musculares “compiten” por mantener el juguete dentro, aparece el efecto de “tirar de la cuerda”, donde cada músculo intenta retenerlo al mismo tiempo. Como resultado, los músculos empiezan a temblar, lo que provoca los llamados “impulsos involuntarios”.
Estos temblores estimulan la próstata de forma muy eficaz y generan olas de placer intensas. En cuanto notes que las olas P empiezan a crecer, ya vas camino del superorgasmo.
Ten en cuenta que provocar esos impulsos involuntarios y llevar el placer al clímax puede llevar tiempo. Ten paciencia y date el tiempo necesario.
Intenta no llegar al orgasmo
Cuando te acercas al clímax, tienes dos opciones: disfrutar de un orgasmo potente y terminar ahí, o intentar prolongar el placer y tener varios orgasmos. Si quieres lo segundo, te recomiendo la técnica de “intentar no llegar al orgasmo”.
Esta técnica se parece al edging, en el sentido de que intentas activamente no tener el orgasmo. En lugar de eso, debes mantenerte al borde, controlando la respiración y concentrándote en no correrte. Quédate en ese punto tanto como te resulte cómodo y disfruta las sensaciones.
¿Cómo ordeñar la próstata con un dedo?
Si no tienes un masajeador de próstata o no quieres comprar uno, puedes hacerlo a la vieja usanza. Aquí tienes un paso a paso de cómo ordeñar la próstata con un dedo.
Higiene
Como siempre que juegas con el culo, la higiene y la seguridad van primero. Empieza evacuando para limpiar, luego date una ducha caliente y frota bien la zona con una esponja.
Vas a introducir los dedos directamente en el recto, así que asegúrate de que tus uñas estén bien recortadas. Lo último que quieres es pincharte o arañarte por accidente: es peligroso y puede causar lesiones internas.
También conviene usar crema para suavizar las manos y ponerte guantes.
Posición
Ahora ponte en posición. Recomiendo la misma postura que con el masajeador (acostado de lado, con una pierna hacia el pecho). Asegúrate de estar cómodo y coloca una almohada bajo el glúteo para crear un ángulo más favorable para la penetración.
Lubricante
Toma el lubricante y moja el dedo. Con ese dedo, aplica un poco de lubricante en la entrada y extiéndelo alrededor del ano; luego pon un poco más en el dedo. Cuanto más húmedo, mejor.
Localizar la próstata
Como esta vez no usarás un masajeador diseñado específicamente para la próstata, tendrás que encontrarla manualmente, y eso requiere conocer un poco la anatomía.
Primero, debes saber que no se puede “tocar” la próstata directamente, porque está detrás de la pared del recto. En su lugar, tienes que presionar la pared del recto en el lugar correcto, para ejercer presión indirecta sobre la glándula.
Introduce el dedo en el ano con cuidado, y muy lentamente, para evitar dolor e incomodidad. Curva el dedo hacia arriba, en dirección al vientre, empujándolo despacio hacia dentro hasta que notes una glándula del tamaño de una nuez en la pared frontal del recto.
La profundidad varía según cada persona, pero a la mayoría le basta con meter el dedo hasta la mitad, hasta el segundo o tercer nudillo, para dar con el punto. Si queda mucho más lejos, puede que la longitud del dedo no alcance y tengas que usar un juguete.
Explora un poco hasta encontrar la próstata. Sabrás que estás en el lugar correcto porque notarás sensaciones interesantes. Puede resultar agradable de inmediato, o no. Algunos hombres dicen que se parece a ganas de orinar. Memoriza el punto y la próxima vez te resultará más fácil localizarlo.
Empezar el masaje
Una vez que hayas encontrado tu punto P, toca masajearlo. Puedes usar distintas técnicas. Yo recomendaría empezar con la técnica “Come Hither”.
En esta técnica, el dedo índice se curva suavemente hacia el ombligo, como si estuvieras haciendo el gesto de “ven aquí”. Recuerda hacerlo con mucha delicadeza para no lastimarte. Repite el movimiento despacio y aumenta gradualmente la velocidad a medida que sube el placer.
También puedes probar la técnica del “timbre”, donde presionas el punto con toques suaves como si llamaras a una puerta, y la técnica del “círculo”, donde rodeas la próstata con la yema del dedo.
Experimenta y juega hasta encontrar lo que mejor te funcione. Recuerda que llegar al orgasmo lleva tiempo, así que prepárate para dedicarle un buen rato.
Conclusión
Y eso es todo lo que necesitas saber sobre el ordeño de próstata. Seguro que ya tienes ganas de probar, así que no te entretengo más. Toma un masajeador de próstata, lubricante y pruébalo.
