Según un estudio de 2020 en el que participaron más de 600 mujeres, el tiempo promedio para alcanzar el orgasmo fue de 14 minutos. En los hombres, ese tiempo suele estar más cerca: entre cinco y siete minutos. Probablemente, esta sea la principal causa de la brecha orgásmica, lo que explica por qué solo el 65% de las mujeres en relaciones heterosexuales reportan tener orgasmo durante el coito, frente al 95% de los hombres.
Aunque tu pareja debería centrar su atención en tu placer antes o después del suyo, tú también puedes acelerar el proceso. Al aprender a llegar al orgasmo más rápido, podrás disfrutar de una vida sexual más plena y satisfactoria. ¿Por qué no intentarlo?
En este post compartimos siete consejos para alcanzar el clímax más rápido. Puedes usarlos a solas, contigo misma o con tu pareja. ¡Vamos a ello!
7 consejos para llegar al orgasmo más rápido
Aquí tienes siete consejos para alcanzar el clímax más rápidamente.
Pasa más tiempo contigo misma
Para saber qué te gusta y qué te funciona, necesitas dedicar más tiempo a conocer tu cuerpo. Esto te permitirá defender mejor tus necesidades durante el sexo.
El cuerpo femenino presenta muchísimas variaciones. Desde la profundidad del punto G dentro del canal vaginal hasta la distancia entre el clítoris y la uretra, existen diferencias que no siempre se pueden explicar con una sola regla. Por eso es importante explorar tu cuerpo: así podrás guiar a tu pareja durante el sexo.
Algunas cosas que vale la pena explorar:
- Cómo te gusta que estimulen tu clítoris
- Dónde está el punto G y cómo estimularlo
- Qué zonas erógenas te excitan más
- El “orden” en el que te gusta que te toquen
- Qué intensidad de estimulación necesitas durante la penetración
- Qué juguetes sexuales tienen la velocidad e intensidad adecuadas para ti
- Cuánto lubricante aplicar antes del sexo con penetración
No dudes en explorar muchas de estas cosas junto con tu pareja. Pero nunca está de más dedicarte tiempo a ti misma para poder expresar tus necesidades la próxima vez que tengas sexo en pareja.
Concéntrate en los preliminares
Para muchas mujeres, la preparación psicológica es tan importante como la estimulación física. Sin el estado mental adecuado, llegar al clímax puede ser difícil (si no imposible). Por eso, habla con tu pareja para que, antes de la penetración, dediquen más tiempo a los preliminares.
¿Cuánto son necesarios los preliminares? Depende totalmente de tus necesidades. El tiempo promedio dedicado a los preliminares es de apenas 10 minutos. Para la mayoría de las mujeres, ni de lejos es suficiente. Así que, si 10 minutos no te alcanzan, prueba con 20. Si aún no es suficiente, prueba con 30. Sigue ajustando hasta encontrar el tiempo que te lleve a una excitación completa.
¿Y qué tipos de preliminares conviene incluir? Hay muchas opciones, por ejemplo:
- Háblense sucio, ya sea por mensajes o en persona.
- Una sesión de besos intensos y caricias
- Tómense el tiempo para explorar las zonas erógenas del otro.
- Hagan un striptease
- Reciban (o den) un masaje erótico
- Lean erotismo juntos
- Vean contenido para adultos juntos
- Jueguen a provocarse
- Interpreten una fantasía sexual
Además, no tienes que esperar justo antes del sexo para empezar con los preliminares. Puedes comenzar horas o incluso días antes. Envíense mensajes subidos de tono, fotos picantes y provóquense hasta que llegue el momento de ponerse manos a la obra.
Aumenta la estimulación del clítoris
Uno de los errores que cometen la mayoría de las parejas durante el sexo es ignorar por completo el clítoris. Sí, algunas mujeres pueden tener orgasmos solo con la penetración, pero no es lo más común.
Los hombres no deberían tomárselo como un insulto ni como un reto personal. Es simplemente una cuestión de anatomía. Aunque algunas mujeres pueden alcanzar el clímax mediante la estimulación del punto G o del cuello uterino durante la penetración, a menudo esto requiere posturas muy específicas y técnicas concretas de estimulación.
La solución es aumentar la estimulación del clítoris. Esto incrementará su placer y, en muchos casos, acelerará el orgasmo durante el sexo.

Elige posturas sexuales que permitan la estimulación del clítoris (por ejemplo, “La Vaquera”, “La Amazona”), o pídele a tu pareja que te estimule el clítoris con la mano durante el coito. Los juguetes sexuales son otra gran forma de aumentar la estimulación del clítoris.
Incorpora juguetes sexuales
Para muchas mujeres, los juguetes sexuales son una parte normal de la masturbación. Sin embargo, cuando se trata de sexo en pareja, su uso es mínimo o incluso inexistente. Puede haber varias razones.
Nadie quiere herir a su pareja. Al fin y al cabo, usar un juguete sexual sería admitir que tu pareja no te da placer como te gustaría. ¿No? Otra razón puede ser la vergüenza por “necesitarlo” para llegar al clímax.
Pero ninguna de esas razones es realmente válida. Si tu pareja no puede lidiar con que uses un juguete durante el sexo, probablemente haya una inseguridad más profunda detrás. Y en cuanto a la vergüenza, toca dejarla a un lado por tu propio placer y satisfacción.

Además, los juguetes sexuales no tienen por qué ser los protagonistas. Un pequeño vibrador tipo bala puede ser todo lo que necesitas para estimular el clítoris durante la penetración. Seguirás disfrutando de la penetración, pero también tendrás más probabilidades de llegar al clímax cuando tu pareja esté lista.
Usa más lubricante
El lubricante es absolutamente necesario durante el sexo y la estimulación sexual. Aumenta el deslizamiento, lo que también puede hacerte más sensible al contacto y a la estimulación. Además, reduce la fricción y puede volver la experiencia más placentera para ambos.
Entonces, ¿cuánto lubricante deberías usar? No hay una respuesta única, pero si te estás preguntando si necesitas añadir más, probablemente sí. Nunca está de más usar “demasiado”, pero usar poco puede disminuir tus probabilidades de llegar al clímax.
En particular, durante el coito puede ser necesario reaplicar lubricantes a base de agua. Esto se debe a que los lubricantes de base acuosa pueden evaporarse o perderse con el contacto.
Practica una respiración controlada
Algo común cuando las mujeres intentan llegar al clímax es contener la respiración o, al menos, olvidarse de prestar atención a cómo respiran. Esto no es raro cuando estás muy concentrada en algo. Pero no enfocarte en la respiración puede jugar en tu contra y dificultar el orgasmo.
Si notas que contienes el aire durante el sexo, considera practicar respiración consciente. Esto ayuda a asegurarte de que recibes suficiente oxígeno y de que no tensas el cuerpo, y ambas cosas pueden favorecer un clímax más rápido.
Primero conviene practicar la respiración consciente a solas. Así se hace:
- Ponte en una posición cómoda, sentada o tumbada.
- Configura un temporizador. Empieza con poco (5 minutos) y aumenta gradualmente el tiempo a medida que te acostumbras al ejercicio.
- Empieza a respirar con normalidad, sin forzarlo. Simplemente concéntrate en tu respiración y en las sensaciones corporales del inhalar y exhalar. Nota cómo se llena el abdomen, se eleva el pecho, se vacía el abdomen y baja el pecho en cada ciclo.
Al principio, tu mente probablemente se dispersará. Simplemente vuelve a tu respiración. Cuanto más lo practiques, más natural te resultará. Luego, verás que lo haces a lo largo del día e incluso durante actividades como el sexo.
Comunícate con tu pareja
¿Cuándo fue la última vez que hablaste con tu pareja con total honestidad sobre sexo, placer y satisfacción sexual? Probablemente hace meses, o quizá incluso años. Si es así, ahora es un buen momento para retomar esa conversación.
Puede ser una charla difícil, sobre todo si no te sientes especialmente satisfecha. Pero si lo abordas con una mentalidad de búsqueda de soluciones, será más fácil para ambos.

Empieza diciéndole a tu pareja que necesitas hablar…
- «Oye, me gustaría hablar sobre nuestra satisfacción en la cama. ¿Es un buen momento?»
- «¿Podemos hablar esta noche sobre nuestras expectativas en la cama?»
- «Me siento un poco insatisfecha sexualmente, pero tengo algunas ideas interesantes que podríamos probar. ¿Podemos hablar?»
Es importante que tú y tu pareja estén en el estado de ánimo adecuado para esta conversación, así que no se apresuren. Simplemente avisa y acuerden un momento para hablar más tarde.
Durante la conversación, mantente en enunciados en primera persona (“yo”). Es decir, no le eches la culpa a tu pareja: céntrate en cómo te sientes. Y si además puedes proponer una solución, mejor aún…
- «No me siento completamente satisfecha durante el sexo, y creo que podría ser porque…»
- «Siento que mi clímax no es una prioridad durante el sexo. Me gustaría probar…»
Tómate el tiempo para escuchar de verdad a tu pareja y pídele que haga lo mismo. No es momento de culpar, juzgar ni humillar a la otra persona.
Y, sobre todo, esta conversación no debería terminar nunca. Es decir, la comunicación entre tú y tu pareja debe ser constante. Siempre deberían sentirse capaces de expresar sus necesidades sin ser juzgados, en ambas direcciones.
Conclusión
Durante siglos se ha esperado que las mujeres posterguen su satisfacción por el bien de sus parejas. La satisfacción sexual es un elemento importante del bienestar físico y mental. Así que ha llegado el momento de que las mujeres tomen las riendas de su propia satisfacción.
Una forma de hacerlo es aprender más sobre tu cuerpo, sobre lo que te gusta y sobre cómo llegar al clímax más rápido. Esto no significa que tengas que ir con prisa ni que tu pareja no deba poner de su parte. De hecho, cuando sabes lo que te gusta, puedes guiar a tu pareja para que tú quedes satisfecha y sexualmente plena.
