
La franquicia «Cincuenta sombras de Grey» quizá inspiró a miles de mujeres a explorar el BDSM, pero para mí hay algo evidente: la cultura kinky existía mucho antes de que apareciera el señor Grey y su juego con el dolor y el placer.
En esta guía quiero compartir contigo mis pensamientos, mi experiencia y algunas ideas muy calientes. Puede que despierte en ti a una sumisa indomable y descarada o, por el contrario, te ayude a abrir por completo tu rendición y entregarte al rol de esclava. Todo depende de quién sueñes con ser en tu universo íntimo.
B de bondage
¿Sabes? Hay algo… que te pone la piel de gallina cuando te imaginas a un hombre fuerte y seguro sujetándote así, controlándolo todo. ¿O quizá, al contrario, la idea de tener poder absoluto sobre tu pareja, y que sea completamente tuya, sin reservas, te excita de verdad? Te lo confieso: por mi experiencia, ¡el bondage puede reavivar la vida sexual de manera brutal y muy intensa!
El bondage es el arte de restringir el cuerpo de tu pareja con su consentimiento. Aquí se puede usar de todo: desde alguna prenda y cadenas hasta cuerdas e incluso cintas adhesivas.
Para mí, el bondage siempre es mucho más que simplemente “atar”. Es, ante todo, confianza enorme, disposición a ceder el control y, por supuesto, un juego muy sensual. Le da la oportunidad a quien manda en ese momento de tomarlo todo en sus manos, y a la otra persona… simplemente relajarse y disolverse por completo en sus sensaciones. Y, ¿sabes? A veces, cuando el cuerpo está inmovilizado, cada caricia se siente… increíble. Como si la piel se volviera eléctrica, y cada toque diera una descarga: se percibe el doble, el triple de intenso.
Compra de equipamiento para bondage
Si apenas estás empezando a conocer el bondage y a probar algo nuevo, presta especial atención a lo que eliges. Todas esas cosas —accesorios, juguetes, cuerdas— no son solo para verse bonitas o para “jugar”: tienen que ser, ante todo, seguras. Y ni se te ocurra comprar cualquier cosa solo porque es barato o “se ve guay”. ¡Va de tu seguridad y tu comodidad!
Yo, por ejemplo, nunca y bajo ninguna circunstancia usaría cosas de bondage que ya haya usado otra persona. No sabes por dónde han pasado ni en qué estado real están. Así que aquí hay una sola regla: solo nuevo, solo limpio y обязательно verificado.
Ideas de bondage
¿Para qué sirven, en general, estas restricciones? Bueno, el objetivo principal es, por supuesto, intensificar las sensaciones en la cama. También pueden dar una sensación de seguridad, por raro que parezca. Hay muchísimas opciones: puedes elegir lo que más te guste.
Fijaciones para cama o colchón

Normalmente están hechas de nailon o de algún material elástico. Se fijan directamente a la cama o al colchón y permiten inmovilizar a una persona: por lo general, las manos al cabecero y los pies al piecero, formando una especie de gran “X”. Suelen sujetarse por debajo del colchón o alrededor del somier. También existen alfombrillas especiales de bondage, pensadas justo para la sujeción si la cama no sirve.
Esposas

¡Un clásico! Las esposas sirven para sujetar las manos juntas. Y ya… no te vas a ninguna parte: solo queda entregarte al momento y a lo que venga después. Si quieres algo más duro, hay esposas con manillas también para los tobillos. Así puedes atar manos y pies entre sí: una postura tipo “cerdito”. Por cierto, esto suma sensaciones, sobre todo durante la penetración.
Cuerda y shibari

Uf, la cuerda es todo un arte aparte. Puedes usarla para atar a tu pareja a lo que sea: cama, banco, sofá… O, si tú eres quien va atada, con la cuerda se pueden crear sujeciones muy distintas, a veces complejas y preciosas.
Si estás empezando con la cuerda, de verdad te recomiendo dedicar tiempo a aprender la técnica. El arte del bondage con cuerda va de conocimiento y habilidad: no puedes simplemente ponerte a enrollar, ¡porque puede ser peligroso!
Cinta de bondage

Lo digo de entrada: ¡no es cinta adhesiva normal! La cinta de bondage está hecha para no pegarse a la piel ni al pelo: es una salvación. Puedes fijar la boca si quieres silencio, o atar manos/piernas.
IMPORTANTE: nunca, bajo ninguna circunstancia, debes cortar la circulación. Por eso, jamás enrolles la cinta demasiado apretada.
Barras separadoras

Las barras separadoras son una gran forma de añadir sujeción. Ayudan a mantener a tu pareja en una postura concreta, por ejemplo, con brazos o piernas bien abiertos. Básicamente es una barra con manillas en los extremos.
Restrictores de muslos y manillas

También hay manillas para muslos: se las puedes poner tanto a ti como a tu pareja. A menudo tienen anillas o mosquetones, así que puedes fijar adicionalmente manos o muñecas.
Fundas para brazos

¡El nombre lo dice todo! Estas fundas inmovilizan los brazos, da igual si son los tuyos o los de tu pareja.
Arneses y correas

Oh, los arneses y correas… son mi debilidad. Suelen ser de cuero… y no solo se ven increíblemente atrevidos y eróticos, sino que además limitan muy bien los movimientos, dándole a quien está arriba un control total de la situación. Y si quieres añadir picante, puedes enganchar una correa y… bueno, “sacar a pasear” a tu sumisa/o ?
Mordazas
Seguimos: control sobre la boca. Es otra forma de limitar, digamos, la parte “habladora” de tu pareja. Para eso se usan las mordazas. Una mordaza va genial si quieres silencio total o si tu pareja expresa las emociones demasiado… fuerte, por ejemplo, en juegos de rol. Ayuda a amortiguar cualquier sonido: gritos, gemidos… lo que sea.
Mordaza de bola

Una de las cosas más reconocibles del BDSM. Es una bola que se coloca en la boca y se fija con correas. Por supuesto, limita muchísimo la posibilidad de hablar: cualquier sonido se vuelve ininteligible. Las correas se ajustan y se abrochan en la nuca para que quede bien firme y la pareja no pueda quitársela o escupirla con facilidad.

Esta mordaza se parece a… bueno, a un bocado de los que se ponen a los caballos en la brida. Se usa mucho, por ejemplo, en escenas de pet-play. Imagínalo: tu pareja a cuatro patas, quizá con colita o con plug, y tú, como su Dominante, controlándolo todo.
Mordaza de arnés

Esto ya es algo más serio y con carácter. Esta mordaza envuelve toda la cabeza, pasa por debajo de la barbilla y se abrocha en la nuca. A menudo viene junto con un antifaz, y entonces la pareja se vuelve realmente dependiente de ti: no ve y tampoco puede preguntar qué está pasando.
Mordaza inflable

¡Curiosa! La mordaza inflable permite que quien manda regule el tamaño dentro de la boca de su pareja. Da una sensación especial de control, sí.
Bozales BDSM

Y esto ya es para quienes aman los juegos de “mascotas”. Bozales, como de veterinaria, pero para escenas BDSM: para reforzar el papel de “cachorrito” o “gatita”. Se ajusta alrededor de la cabeza y cubre completamente la boca.
Mordazas separadoras
Si la mordaza de bola “rellena” la boca, esta hace lo contrario: la mantiene abierta. Van especialmente bien en escenas donde necesitas que la boca permanezca abierta, por ejemplo, para ciertos tipos de sexo oral.
Mordaza araña

Se llama “araña” porque parece… bueno, una telaraña o algo así. En el centro hay una anilla que mantiene la boca abierta y, desde las comisuras, salen correas finas. Todo se fija con una correa en la nuca.
Mordaza de anillo

La mordaza de anillo es un anillo fino que se coloca en la boca para mantenerla abierta. Se fija con dos correas por detrás de la cabeza.
Posturas de bondage para principiantes
Vale, ahora pasemos a la práctica. Te mostraré tres posiciones geniales para quienes están empezando y que puedes probar ya mismo. Y, por supuesto, te daré un par de ideas para montarte la escena.
¡Ha llegado el doctor!

Escenario:
Tú eres la doctora y tu pareja… bueno, tu paciente especial. Que necesita un examen muy minucioso, un diagnóstico preciso y, por supuesto, ¡el tratamiento más agradable!
Pasos:
- Lo primero que puedes hacer es inmovilizar las manos de tu pareja, por ejemplo, en el cabecero de la cama.
- Luego, puedes colocar el cuerpo en la postura adecuada: por ejemplo, con las piernas bien abiertas o incluso elevadas… como sea más cómodo para el “examen”.
- Empieza tu “revisión” con caricias suaves… toca distintas zonas: pezones, pecho, cara interna de los muslos.
- Ve bajando poco a poco hasta llegar a su pene o a su vagina.
- Haz una pequeña pausa… ¡que crezca la expectativa!
- Toma algo como una bufanda o una corbata (lo importante es que deje respirar) y véndale los ojos. ¡Que no vea lo que viene!
- Ahora inclínate y susúrrale algo… algún “diagnóstico terrible” al oído.
- Empieza a provocar los puntos más sensibles: el glande o el clítoris. Sigue acariciando, prestando máxima atención a esas zonas que lo/la vuelven loco/a.
- Y cuando tu paciente esté al límite… congélate un segundo y di: «Creo que estás listo/a para el tratamiento». Puedes darle una palmada suave (o no tan suave) en el culo, o morderle juguetonamente la oreja: como te guste.
- Y ahora… ¡recompensa a tu paciente obediente! Llévalo/a al orgasmo más intenso.
¡Estás a mi merced!
Escenario:
Eres la profesora que ha calificado el informe de tu pareja y, por lo visto, no ha cumplido tus expectativas. ¡Está condenada/o a una sesión de detención pervertida con su sumisa/o sirviente!
Pasos:
- Ponte un uniforme escolar travieso (también puedes comprar en una tienda de segunda mano una falda de cuadros y una camisa de manga corta, y recortarlas para que queden más cortas).
- Siéntate en el escritorio, apoyando el trasero sobre la mesa, con las piernas dobladas y cruzadas.
- Da un golpe muy fuerte con una pila de papeles cuando tu pareja entre por la puerta.
- Mírala/o y di con severidad: «(inserta aquí el nombre), tu trabajo se ha llevado un cuatro enorme porque no cumplía los requisitos satisfactorios».
- Tírale suavemente del cuello de la camisa, de la oreja o del pelo y llévala/o al dormitorio como si fuera una pasarela.
- Siéntala/o en la cama y sujeta sus manos y pies a la cama para que formen una “X” gigante.
- Si quieres, puedes vendarle los ojos y, si lo acepta, también puedes añadir una mordaza para que no pueda hablar con su profesora durante el castigo.
- Muerde o lame sus orejas o su cuello. Hazle cosquillas suavemente con la lengua en la parte interior de la oreja.
- Besa y lame su cuerpo, prestando especial atención a esas zonas que lo/la enloquecen.
- Centímetro a centímetro, introduce tu pene o siéntate lentamente sobre su pene, sin prisas.
- Inclínate y pregúntale: «¿Vas a estudiar bien y esforzarte más en el próximo examen?»
- Si responde “sí”, recompénsala/o con la liberación; si “no”, levántate y déjala/o diez minutos, luego vuelve a la habitación y dale la liberación.
¡Quedas arrestada/o!

Escenario:
Tu pareja ha cometido un delito muy grave… ¡Ha sido declarada/o culpable de ser endiabladamente sexy! Y tú vas a arrestarla/o ahora mismo.
Pasos:
- Lo primero: “arresta” a tu delincuente. Puedes usar esposas, una bufanda, una corbata o incluso una cuerda para atarle las manos a la espalda.
- Y ahora… haz un registro muy minucioso. ¡Nada debe pasar desapercibido!
- Si sientes que se excita demasiado con tus caricias… puedes darle una palmada ligera (o no tan ligera) en el culo o incluso jugar con los pezones.
- Cuando termines el registro (¡y el desnudado!), “envíala/o” a la “celda”.
- Déjala/o allí a solas un rato: ¡que se consuma esperando! Las puertas y ventanas, por supuesto, deben estar “cerradas con llave”.
- Cuando decidas que la “condena” ha terminado (ya lo notarás ?)… vuelve y “libérala/o” para pasar a la parte más deliciosa del “interrogatorio”.
Mirón/a

Escenario:
Pillaron a tu pareja en la zona VIP… ¡y se olvidó de pagar la cuenta! Bueno, ha llegado el momento de cobrar tu pago legítimo.
Pasos:
- Primero, inmoviliza bien a tu pareja en una silla firme: manos y piernas, para que no se mueva y haga lo mínimo.
- Y ahora hazle… un striptease muy personal. No te apresures, disfruta el momento y míralo/a прямо в los ojos. Enséñale lo que se perdió.
- Y aquí viene lo mejor: provócalo/a acariciándote a ti misma… justo delante de él/ella.
- Cuando sientas que estás a punto de llegar al pico… ¡para! Solo míralo/a. ¡Que se retuerza de deseo y de impotencia!
- ¡Haz que te suplique! Que pida que por fin acabes con su “tortura”. Y cuando decidas que ya ha sufrido lo suficiente (¡tú sentirás ese momento!)… acércate y recompénsalo/a. ¡Llévalo/a a un orgasmo de locura!
D, de disciplina
El término “disciplina”… uf, suele generar dudas en quienes están lejos del BDSM. En esencia, es cuando la persona dominante “castiga” a la sumisa/o por romper alguna regla o comportarse “fuera del guion”. Es importante entender que, en el BDSM consensuado, esto siempre es parte de un juego acordado.
Las formas de ese “castigo” pueden ser muy distintas: desde palmadas y azotes hasta provocación muy sensual e incluso… ¡cosquillas! Y la persona dominante puede usar lo que sea —sus manos o distintas herramientas— para ello.
Diferencia entre castigo y sadomasoquismo
A menudo veo que los principiantes (y no solo) confunden la “disciplina” con el sadomasoquismo. Sí, en ambos puede haber dolor o incomodidad, pero hay una diferencia importante. La disciplina suele ir más de reforzar reglas, de control, de “entrenar” a tu pareja dentro de vuestra dinámica D/s. No siempre lleva al orgasmo de quien recibe el “castigo”. A veces, quien domina disfruta del control, y la sumisa/o… se queda en tensión, sin descarga, solo observando o atravesando sus sensaciones. En cambio, en el S&M puro el énfasis está en obtener placer (y sí, a menudo orgasmo) a partir del dolor o sensaciones fuertes.
Pero en ambos se pueden usar herramientas similares. Ahora te cuento algunas que pueden servir para “educar” o simplemente jugar con las sensaciones.
Látigos de bondage, también conocidos como “floggers”

Los floggers son un clásico. Parecen un mango con muchas tiras o “colas” de cuero, ante, u otro material. Permiten crear sensaciones muy distintas: desde un roce ligero y cosquilleante hasta golpes intensos y ardientes. La persona dominante puede jugar con la fuerza y las zonas de impacto para lograr el efecto deseado, ya sea disciplina o un juego con dolor y sensaciones.
Paletas (Paddles)

Las paletas también son una herramienta muy popular para las palmadas. Se usan sobre todo para el culo: sí, puedes dar en las nalgas y en los muslos. Y una regla muy importante para principiantes (y no solo): jamás uses una paleta (ni la mayoría de herramientas de impacto) en zonas sensibles como los genitales.
Fustas o crops (Riding crops)

Las fustas o crops son otra opción de impacto. A veces no son tan intensas como algunos floggers y dan un poco más de control en la mano, lo que viene bien para principiantes. Una gran elección para momentos disciplinarios o simplemente para sensaciones más “latigazo”.
Velas de bondage

Jugar con cera es súper sensual. Pero hay que usar velas BDSM especiales de baja temperatura de fusión. Dan una sensación de ardor, pero no queman la piel como las normales. Puedes dejar caer cera en la espalda, el pecho… e incluso en el pene o la vagina, si tu pareja está lista para sensaciones tan intensas.
Rueda de Wartenberg

La rueda de Wartenberg es un pequeño rodillo metálico con puntas. Cuando lo pasas por la piel, se siente… como miles de pinchacitos o pellizcos diminutos. Puedes usarla suave para sensaciones de cosquilleo o piel erizada, o con más presión para sensaciones más agudas. Es genial para quienes empiezan con juegos de dolor o aman texturas poco comunes.
Pinzas para pezones

Uf, las pinzas para pezones son un clásico del dolor sensual. Puedes usar pinzas simples o subir la intensidad. Por ejemplo, hay pinzas con pesas. O cadenas en Y que conectan ambas pinzas, o incluso puedes engancharlas a otra parte del cuerpo de tu pareja —por ejemplo, al pene o a la vagina— para crear tensión.
Plumeros de cosquillas

Si el dolor todavía no es lo tuyo, pero te apetece jugar con sensaciones y control, el plumero es ideal. Es una opción más “vainilla”, pero el efecto puede ser brutal. Pasa la pluma por zonas muy sensibles: pezones, cara interna de los muslos, cuello, clítoris… Mira cómo tu pareja se retuerce, se ríe o tiembla de placer y tensión. Lo clave aquí es provocar y no dejar que se descargue hasta que tú decidas.
Tipos de juegos disciplinarios
Ahora que ya conoces distintas cosas y herramientas… es hora de ver cómo se usan de verdad. Te voy a contar juegos y guiones disciplinarios geniales que es fácil probar en casa.
¡Cuidado! Puede despertar en ti una bestia mandona y juguetona ?. Para cada juego te daré ideas de guion y de la escena.
Edging
El primer juego es el edging. Es cuando llevas a ti o a tu pareja casi, casi hasta el orgasmo… y en el último momento paras. ¡Y así varias veces! Es una forma muy “suave” y sensual de conocer el control y la disciplina en el BDSM. ¿Para qué sirve de verdad? Primero, es una técnica potente de control psicológico (¡y físico!).
Por cierto, ¿ya te dije que el edging puede llevar a orgasmos explosivos, increíblemente intensos? Además, ayuda a que tu pareja aguante más y… sí, evita eso de quedarse dormido/a después del sexo ?. Para los hombres, retrasar la eyaculación es toda una práctica aparte: permite acumular energía y alargar el placer. Si quieres que tu pareja esté realmente satisfecha, el edging es una maravilla.
Y aquí tienes una idea de guion para usar el edging como “educación” de una pareja traviesa hoy mismo.
Escenario
El escenario es simple: tu pareja se portó mal últimamente… no hizo algo que habían acordado. Ahora llegó el momento del “castigo”.
Pasos
- Sé muy sensual y provocadora con él/ella. Besa, muerde el lóbulo de la oreja, toca suave… en resumen: enciende al máximo la tentación.
- Estimúlalo/a como más le gusta: lame los testículos, provoca el clítoris, haz aquello que lo/la vuelve loco/a. Llévalo/a al borde… y cuando sientas que en un segundo se va a correr… ¡para! ¡Ahora mismo!
- Cuando esté en la cima del placer, a un paso del orgasmo… aléjate de golpe. Puedes sentarte, por ejemplo, en el borde de la cama.
- Míralo/a directo a los ojos —seria, pero con chispa ?— y pregunta: «¿Te acuerdas por qué te estoy “castigando” ahora?»
- Si lo recuerda enseguida y responde bien… bueno, se ganó la recompensa. Puedes llevarlo/a al orgasmo.
- Y si lo olvida o responde mal… entonces la lección aún no se aprendió. Sigue provocándolo/a, pero no lo/la dejes terminar. Incluso puedes evitar a propósito esos puntos que lo/la hacen correrse. Mantén esa tensión hasta que sientas que por fin aprendió la lección.
Cosquillas

¿Recuerdas cuando de niños nos torturaban con cosquillas? Pues en el BDSM también es una herramienta estupenda: tanto para castigar como para sensaciones muy intensas. Puedes hacer solo cosquillas, o combinarlas con algo más para lograr un efecto… digamos, “sádico” ?. MUY importante: pregúntale antes si está listo/a para eso. A algunas personas no les gusta nada, y para otras es puro sufrimiento en el mal sentido. Si no es fan de las cosquillas, especialmente en zonas sensibles como las plantas de los pies, mejor elige otro tipo de disciplina.
Si tu pareja es muy cosquillosa y no puede controlar los movimientos, es mejor inmovilizarla/o: atar manos y pies para que no se golpee sin querer o te golpee a ti. Y, como en cualquier juego BDSM, ¡acuerden una PALABRA DE SEGURIDAD! Esa palabra hace que la escena se detenga de inmediato y le devuelves el control. Su seguridad está por encima de todo.
Sí: con la palabra de seguridad TODO se detiene. Tu pareja deja claro que ya fue suficiente. Y, ¿sabes? Mucha gente dentro del BDSM tiene un fetiche con las cosquillas. Para ellos puede ser una previa increíble o una forma de llegar al orgasmo a través de esa tensión. Así que вполне es posible que las cosquillas exciten no solo a tu pareja, sino también a ti.
Escenario
Imagínate: hoy te ves espectacular. O hiciste algo especial… Y tu pareja no lo valoró o incluso soltó algo como: «Bueno, a veces se puede hacer mejor». Por eso se va a llevar su “castigo”.
Pasos
- Toma una cuerda (si tienes) o algo con lo que puedas atar a tu pareja. Siéntala/o en un lugar cómodo, por ejemplo, en el sofá o sillón, y sujeta sus piernas.
- Dile por qué se merece ese “castigo”. Recuérdale su “delito”.
- Puedes convertirlo en un juego de autocontrol: proponle un reto. Si consigue no reírse mientras le haces cosquillas, entonces… se libra de las “torturas” adicionales. Si suelta хотя sea un sonido de risa, recibe el programa completo: 10 minutos de cosquillas en TODAS las zonas más sensibles, por ejemplo, en el dormitorio.
- Para ganar el reto (o просто para disfrutar al máximo), céntrate en las zonas más letales. ¡Las plantas de los pies son oro! Separa con cuidado los dedos y pasa las yemas o las uñas por la parte inferior. O dobla los dedos hacia atrás y haz cosquillas en el centro de la planta. Los talones también son muy sensibles, sobre todo alrededor del hueso: puedes dar golpecitos suaves o rascar con las uñas. Son zonas que casi nunca se tocan, por eso están hiper sensibles. Mira cómo tu pareja se retuerce, se ríe y quizá hasta “grita” de “tortura”.
- Y si ni eso funciona o te apetece algo nuevo, mezcla cosquillas con edging. Llévalo/a casi al orgasmo y luego cambia de golpe a los puntos más cosquillosos, para que se retuerza de risa y tensión.
- Y cuando decidas que aprendió la lección (o que tú ya no aguantas más), puedes “liberarlo/a” y… pasar a recompensas más tradicionales ?.
S & M de sadomasoquismo
¿Listas/os para sensaciones más afiladas? Entonces hablemos de sadomasoquismo. Esta rama va de jugar de forma intencional con el dolor, la incomodidad y, a veces, la humillación.
El sadomasoquismo es cuando las parejas o bien sienten dolor/incomodidad, o bien se los provocan mutuamente. Y sí, a menudo puede llevar al orgasmo, pero no siempre: el proceso y las sensaciones ya dan placer. Hay muchos ejemplos: azotes, juegos de temperatura (cera, hielo), humillación emocional o sexual (¡solo con consentimiento!), y mucho más.
Por supuesto, el nivel y el tipo de sensaciones (dolor, incomodidad) es SOLO lo que hayan acordado de antemano. Puede ser algo relativamente ligero, como palmadas fuertes o pellizcos. O puede llegar a cosas más intensas: juego con cera caliente (¡con velas especiales!), estimuladores eléctricos o incluso uso controlado del fuego. PERO con eso hay que ser MUY cuidadoso y usar solo juguetes específicos para BDSM: nada de improvisar con objetos domésticos.
Tipos de sadomasoquismo
La temática del sadomasoquismo es enorme y solo hemos rozado el borde. Si te interesa y quieres saber más… busca en Google “sadomasoquismo”. Hay muchísimos artículos y juegos para explorar.
Nalgadas / azotes
Uno de los comienzos más populares en el sadomasoquismo para principiantes son las palmadas, o “nalgadas”. Es algo bastante simple para empezar y combina genial con otros juegos. El espectro de sensaciones es enorme: desde golpecitos suaves y juguetones hasta golpes muy fuertes que dejan marcas… como “recordatorios” de una noche caliente o de una “lección” ?.
Recuerda una regla muy importante: empieza siempre despacio. Y OBLIGATORIAMENTE comprueba constantemente cómo está tu pareja: pregunta cómo se siente, si todo va bien, si duele demasiado. ¡La comunicación lo es todo!
Sí, dar nalgadas es todo un arte y tiene sus secretos:
- Si das con la mano, usa la palma abierta. Los dedos pueden ir un poco separados o juntos, pero la PALMA debe estar abierta. Nunca golpees con el puño ni con el canto de la mano: es peligroso. Apunta a las partes carnosas de los glúteos.
- Golpea la parte más “carnosa” del culo. El movimiento puede ser cualquiera —de arriba abajo, de abajo arriba, en diagonal— lo importante es que el golpe caiga en la zona adecuada.
- Evita las zonas óseas. No golpees directamente el coxis, el sacro o la zona lumbar: eso duele y es peligroso en el mal sentido.
- Puedes hacer pequeñas pausas entre golpes y frotar la piel: ayuda a calentar y a intensificar las sensaciones. Si ves que el culo ya está demasiado rojo o que a tu pareja le empieza a doler de verdad (no “duele rico”, sino duele de verdad), cambia de zona o haz un descanso. ¡Siempre puedes volver al culo!
- Cuando ya domines la palma, puedes añadir herramientas: paletas, floggers, cinturones… cada una da sensaciones distintas.
Escenario “Te pillé”

Imagínate: pillaste a tu pareja cometiendo algún “delito”. Por ejemplo, volvió a desobedecerte en algo simple… ¡hora de recibir el “castigo” en forma de nalgadas!
- Para empezar, “lleva” a tu pareja culpable al lugar de la ejecución ?. Puedes agarrarla/o de la mano, o, si la escena lo permite, de la corbata o la correa. O, si es pequeña/o, ligera/o y les gusta a ambos, ¡incluso cargarla/o al hombro!
- Cuando lleguen (por ejemplo, al dormitorio), pídele que se ponga a cuatro patas: en el suelo o en la cama, como sea más cómodo.
- Dile con voz firme: «Vas a contar en voz alta conmigo… ¡hasta diez!»
- Ahora… que se prepare para el “castigo”. Debe bajarse el pantalón y la ropa interior, dejando el culo completamente descubierto.
- Empieza con nalgadas suaves con la palma, usando la técnica que comentamos.
- Golpea y cuenta en voz alta. Haz, por ejemplo, cinco golpes contando cada uno.
- Para después del quinto. Puedes acariciar o frotar suavemente el culo. Y pregunta обязательно: «¿Qué tal se siente? ¿Lo quieres más fuerte?»
- Si responde “sí” o pide más, aumenta la intensidad. Si dice “no” (a “¿lo quieres más fuerte?”, es decir, quiere seguir igual), continúa con el mismo ritmo e intensidad hasta diez.
- En el décimo golpe, para. Otra vez, acaricia y frota el culo. Y pregunta: «¿Estás bien?»
Figging

Ahora sobre el figging: esto ya es para quienes buscan algo realmente inusual e intenso. La idea es que un pequeño trozo de jengibre fresco se introduce con cuidado… bueno, en el recto de tu pareja. Esto añade picante, especialmente si lo combinas, por ejemplo, con las nalgadas. El jengibre da una sensación que… primero es calor agradable y luego un escozor notable.
MUY IMPORTANTE: esta práctica es solo para personas con experiencia y únicamente con consentimiento absoluto y plenamente consciente. Antes de probar, hay que hacer una prueba de sensibilidad en la piel (por ejemplo, en el antebrazo o en la cara interna del muslo). El jengibre puede causar irritación fuerte o incluso una quemadura química. Y sí: no causará daño físico al recto SOLO si todo se hace con muchísimo cuidado, con un trozo limpio, sin bordes ni astillas, y si la pareja se siente cómoda y puede parar en cualquier momento con la palabra de seguridad. Sobre el lubricante… algunas personas creen que es mejor usar poco o no usar, para no “extender” el escozor, pero eso también se habla con la pareja.
Usa siempre solo jengibre fresco, bien cortado, sin bordes afilados ni astillas que puedan raspar o herir. Introdúcelo muy, muy despacio y con suavidad. Y recuerda la palabra de seguridad. La seguridad y la comodidad de tu pareja son lo primero. Es un juego fuerte y requiere preparación y confianza.
Juego “Amo/Esclava/o”

Ahora hablemos de… Poder/Sumisión, o D/s, en su forma quizá más profunda e intensa: la dinámica Amo/esclava o Ama/esclavo (M/s). No es solo un juego de una noche: es un estilo de relación en el que una persona, de forma consciente y con consentimiento absoluto, “se entrega” a otra para servir y obedecer. Requiere muchísima confianza y, a menudo, sentimientos muy fuertes. M/s es de verdad una de las variantes más “extremas” del BDSM, muy profunda.
Si te apetece explorar este lado o ya estás en esa dinámica, hay varios puntos importantes que conviene recordar, ya sea que estés en el rol de Amo/Ama o de esclava/o.
- Entiendan la profundidad. La dinámica M/s es compleja y profunda. No se puede simplemente “entrar” sin hablarlo TODO. ¿Qué espera cada parte? ¿Qué reglas, límites y privilegios hay? ¿Qué está absolutamente prohibido (límites duros)? Es como crear un mundo aparte con sus propias leyes, que escriben JUNTOS. Todo, desde detalles cotidianos hasta lo más íntimo (incluyendo, por ejemplo, exclusividad en la relación o poliamor, reglas de comunicación con otras personas), debe hablarse ANTES de empezar y revisarse regularmente.
- (Para el Amo/Ama) Tu responsabilidad y tu guía. En esta dinámica llevas una gran responsabilidad. Estableces reglas (acordadas). Explicas con claridad lo que esperas. La “formación” no va de “romper” o “obligar” en un sentido destructivo, sino de dirigir y construir vuestra dinámica ÚNICA. Sé firme, pero JUSTO/a y cuidadoso/a dentro del rol. Los castigos —si están previstos y acordados— son una herramienta de JUEGO y aprendizaje, no una forma de descargar rabia o aplastar la voluntad en un sentido real. La pareja siempre tiene derecho a usar la palabra de seguridad o salir de la dinámica si se violan los límites.
- (Para la esclava/el esclavo) Tu entrega y servicio. Si estás en el rol de esclava/o, esto va de una entrega profunda y de estar dispuesto/a a servir. Puede verse de muchas formas: confianza total, cumplir órdenes, “adoración” especial hacia tu Amo/Ama. Esto NO significa que pierdas tu identidad o te vuelvas un robot que solo come y duerme. Va de elegir: ceder el control, servir, encontrar en eso tu placer y satisfacción. Y sí, dirigirte a tu Amo/Ama con el nombre o título elegido —“Sir”, “Madam”, “Señora”, “Mi Diosa”, etc.— suele ser una parte importante de la dinámica.
- (Para el Amo/Ama) Valora el regalo de la sumisión. Recuerda que la sumisión de tu esclava/o es un regalo enorme y una señal de confianza absoluta. Te “entrega” el control sobre su vida (¡dentro de lo acordado!) no porque tú tengas derecho a poseerlo/a, sino porque ÉL/ELLA ELIGE dártelo. Nunca abuses de esa autoridad. Sé generoso/a y cuidadoso/a. Valora siempre lo que tu esclava/o hace por ti, incluso las pequeñas cosas. Va de respeto mutuo dentro de los roles.

Escenario
Escenario: decidiste organizar para ti y para tu esclava/o un fin de semana agradable fuera de la ciudad (¡o simplemente en casa!). Pero incluso en descanso, las reglas siguen siendo reglas, y hay que respetarlas. Si se comporta “mal”, habrá “castigo”.
- Planifica ese fin de semana. Puede ser un viaje o simplemente un tiempo especial en casa.
- Explícale con claridad a tu esclava/o qué esperas de él/ella esos días: cómo debe comportarse, qué hacer, cómo cumplir tus encargos (por ejemplo, recoger lo suyo o preparar la cena).
- SI incumple tus indicaciones o reglas, aplica el “castigo” acordado. Recuerda la palabra de seguridad.
- Al final del fin de semana o tras completar todas las tareas, muéstrale обязательно a tu esclava/o cuánto valoras su servicio y esfuerzo. Recuerda: es un regalo, no una obligación.
- Y, por supuesto, después del “castigo” (si lo hubo) o como recompensa por buen comportamiento, regálense un final agradable: puede ser lo que hayan acordado.
Conclusión
¡Y eso es todo! Repasamos lo básico: desde el bondage y la disciplina hasta sensaciones más afiladas e incluso la dinámica M/s. Lo principal que debes recordar: hablen siempre, siempre con tu pareja. Asegúrate de que también se lo está pasando bien, que está cómoda/o y segura/o. Manténganse abiertas/os a lo nuevo, no teman experimentar (dentro del consentimiento, claro), y quién sabe… quizá muy pronto seas tú quien les cuente a tus amigos cómo hacer su vida sexual súper intensa e interesante.
