
Dar a la mujer que amas exactamente el placer que desea no siempre es fácil. En este artículo te contamos qué hacer para que no solo puedas llevar a tu pareja al orgasmo de forma fiable, sino también con el mínimo esfuerzo.
Si estás acostumbrado a pensar que las mujeres no sueñan con el sexo, pues no es así. Pueden pensar en ello incluso más que los hombres; simplemente lo disimulan mejor. En el fondo, cada chica sueña con conocer a un hombre que la lleve a un orgasmo espectacular.
Las mujeres valoran a los hombres que practican un buen cunnilingus. A menudo, la falta de habilidad masculina en este tema hace que las chicas rechacen las caricias orales o finjan que les desagradan. ¡Y cómo no! Un solo compañero poco informado puede quitarles las ganas de experimentar durante mucho tiempo.
Tu tarea es regalarle a tu pareja la sensación de que eres justo quien ella llevaba tanto tiempo queriendo y esperando. Si te gusta recibir comentarios entusiastas sobre tus hazañas en la cama, o simplemente quieres dominar el arte de las caricias suaves con la lengua, este material es para ti.
El arte de los preliminares y la excitación

Llevar a tu amada al estado adecuado es una de las habilidades más importantes para lograr su orgasmo. Las mujeres son seres emocionales; para ellas el ánimo importa. No pueden llegar al orgasmo cuando están estresadas por el trabajo, por las actividades con los hijos o por las tareas del hogar.
La tarea principal del hombre en esta etapa es relajar a su chica hasta que se desconecte la lógica y aparezcan los deseos sensuales. En un hombre, este camino puede llevar no más de 10 segundos, mientras que ella puede prepararse durante media hora o incluso más. Justo en ese intervalo se acumula su energía sexual y aumenta la excitación.
Avivar el interés y la anticipación
De cómo avives el deseo y aumentes la anticipación depende la intensidad del orgasmo. Pongamos una analogía sencilla. Imagina una escalera en cuya cima hay un cubo vacío. Te ponen una tarea: llenarlo de agua y tirarlo de forma que las salpicaduras vuelen lo más espectacular y amplio posible.
Puedes echar un poco de agua en el fondo, empujar el cubo y ver que, sí, hay salpicaduras, pero no tantas ni tan impresionantes. Si, en cambio, lo llenas hasta el borde y solo entonces lo vuelcas, el efecto será máximo. Así funciona también el orgasmo femenino. Hay que llenar a la chica de emociones, deseo y anticipación; entonces llegará al pico en un estado de máxima excitación y tendrá un orgasmo increíble.
Usar un antifaz para aumentar la anticipación

Una de las formas más simples y comprobadas de intensificar las sensaciones es usar un antifaz. Puede que la chica sea muy tímida y, al principio, le dé vergüenza lo que está pasando entre sus piernas. El antifaz la ayudará a relajarse y apagará el análisis de lo que ocurre, a favor del disfrute de las sensaciones.
El antifaz también tiene otra función. Le quita a la mujer uno de los sentidos y hace que los demás trabajen con más intensidad. Cuando no puede ver, las demás vías de percepción se agudizan notablemente. Tu pareja sentirá las caricias y la estimulación del clítoris mucho más fuerte.
Además, el antifaz crea un efecto de entrega de la chica a su hombre. Él controla lo que sucede, y a la mayoría de las mujeres eso les gusta mucho. Este matiz emocional extra solo aumentará su excitación.
Usar esposas, un cinturón o una corbata
Puedes ayudar a que la chica pase a un nuevo nivel de excitación si además limitas sus movimientos. Para la primera vez bastará con usar esposas o una corbata para atarle las manos a la cama. Un cinturón también sirve muy bien para esto.
Este recurso, combinado con el antifaz, será para tu pareja el inicio del camino hacia el orgasmo más potente y espectacular. Quizá sea la mejor experiencia de este tipo que haya tenido. Sigue las instrucciones con atención y ningún otro hombre podrá compararse contigo.
5 técnicas básicas de cunnilingus

Hay 5 formas distintas de acariciar el clítoris de una chica con la boca. Cada una tiene sus ventajas y particularidades, así que puedes usar todas las técnicas en diferentes etapas del proceso.
Durante la acción, observa con atención la reacción de tu pareja para entender cuál le gusta más. Es importante recordar que cada chica necesita un enfoque personalizado. A algunas les gustan los movimientos ligeros y suaves, mientras que otras necesitan una estimulación más intensa. Por eso conviene empezar con el primer y el segundo método y, si hace falta, avanzar.
No empieces el sexo oral directamente con el clítoris y la vagina. Ve poco a poco: comienza con besos y caricias por todo el cuerpo, aumenta la excitación y la expectativa. La chica debe sentir una fuerte tensión sexual antes de que pases al plato fuerte.
Sopla
Soplar suavemente sobre el clítoris es una excelente forma de empezar a subir la temperatura y provocar un poco a tu pareja. Esas sensaciones finas y ligeras empezarán a crear tensión sexual en ella.
La respiración debe ser tierna y suave, solo para provocarla y hacerle cosquillas. Ella se concentrará en esas sensaciones y esperará con impaciencia la continuación. Justo eso es lo que necesitas. La chica empezará a desear por sí misma que continúes. Eso te abrirá el camino a las siguientes acciones.
Lame

Empezar a lamer el clítoris es la siguiente etapa. Aquí comienzas a usar la lengua con movimientos ligeros por las zonas más sensibles de tu pareja. Es importante no caer en movimientos habituales y predecibles. Todavía necesitas provocarla, así que los movimientos deben ser suaves e imprevisibles.
Crea en su mente interés: ¿qué pasará después? Imagina lo que siente en ese momento. Inmovilizada y a ciegas, no sabe qué harás a continuación. Eso la excitará aún más, y tu tarea es llevar esa tensión al límite.
Cuando sientas que la chica está ya muy excitada, puedes empezar a lamerla de verdad. Comienza con movimientos suaves de la lengua por el clítoris de arriba abajo. A algunas les gustan los movimientos ligeros de izquierda a derecha. Tu objetivo es variar y observar su reacción hasta encontrar el movimiento de lengua que más le guste. También alterna la firmeza de la lengua y la presión, buscando la mejor opción.
Besa
Besar a una chica entre las piernas es una manera estupenda de mostrar lo mucho que te importa. Eso sí, no te excedas. Alterna este recurso con otras técnicas y recurre a los besos solo de vez en cuando.
Chupa
Chupar es la siguiente etapa de placer que a la mayoría de las mujeres les encanta. Para ello puedes empezar a usar toda la boca. Así estimularás no solo el clítoris, sino también el resto de la vulva (los genitales externos femeninos).
Cambia y aumenta ligeramente la velocidad y la intensidad de la succión. No olvides que a veces hay que dar un paso atrás para provocarla aún más y aumentar la anticipación del orgasmo. Después de chupar el clítoris, detente un momento y bésalo, o lámelo. Alterna las técnicas antes de continuar.
Crea vibraciones
Este es un método de estimulación bastante potente que le da a la mayoría de las mujeres sensaciones muy intensas. Debes colocar suavemente tus labios alrededor del clítoris, apenas tocándolo. Luego ciérralos un poco y empieza a exhalar aire, creando pequeñas vibraciones. Inhala por la nariz y exhala por la boca, manteniendo las vibraciones. Desplaza los labios por toda el área de la vulva y observa en qué zonas a ella le gustan más tus movimientos.
Puedes cambiar la velocidad, la intensidad y la frecuencia, cerrando más los labios o soplando con más fuerza. Eso sí: no te conviertas en un «ventilador». Actúa con seguridad, pero con suavidad.
Ve alternando las técnicas y, cuando entiendas que tu amada está cerca del orgasmo, quédate con la que más le haya gustado y mantén esos movimientos la mayor parte del tiempo, interrumpiéndolos de vez en cuando con algo distinto. No persigas la intensidad: en el cunnilingus eso puede empeorar la situación en lugar de mejorarla. Actúa como a ella le gusta y no cambies la intensidad cuando esté a punto de llegar.
Introduce 1 o 2 dedos dentro
La estimulación con la boca es maravillosa. A esta técnica puedes añadir otro recurso que aportará nuevas sensaciones. Para ello, introduce 1 o 2 dedos en la vagina para estimular el punto G. El trabajo doble, por dentro y por fuera, le dará a la chica un orgasmo muy potente.
Presta atención, empieza con cuidado y recuerda que no a todas les gusta. Es mejor introducir los dedos cuando el nivel de excitación ya es alto.
Introduce 1 o 2 dedos por detrás
Introducir los dedos en la vagina no es la única forma de intensificar las sensaciones placenteras. Puedes estimular el trasero de tu pareja para potenciar su orgasmo. A muchas mujeres les gusta esta técnica, aunque les dé vergüenza reconocerlo.
Para la estimulación es imprescindible usar lubricante; sin él no se puede. También puedes usar un preservativo. Primero, protegerás la zona sensible de la incomodidad; segundo, todo quedará estéril.
Durante el cunnilingus, empieza a masajear suave y lentamente la zona trasera de tu pareja hasta que se relaje y se acostumbre a las sensaciones. Luego, usando bastante lubricante y, si quieres, un preservativo, introduce despacio 1 o 2 dedos en el ano.
Sé suave y atento. La chica debe mantenerse relajada y no sentir molestias.
Usa un juguete

Por desgracia, los hombres solo tienen dos manos, así que durante el cunnilingus no siempre se puede estimular el ano de la pareja de forma constante. En ese caso, puedes usar uno de los juguetes sexuales.
Para garantizar el orgasmo, usa un vibrador
Si usas un vibrador para darle a tu pareja el máximo placer, prácticamente no tendrá forma de evitar el orgasmo. La mayoría de los hombres no suelen tener vibradores en casa, así que puedes comprar otra cosa.
Normalmente, en los supermercados siempre hay preservativos. Últimamente también se venden lubricantes y pequeños anillos vibradores. Vale la pena hacerse con uno de esos anillos y no olvidar el lubricante; también lo necesitarás.

En general, estos anillos se usan como accesorio para el pene, pero eso no te obliga a nada. Su tarea principal es estimular los genitales femeninos. Por eso puedes sostener el anillo perfectamente con la mano durante las caricias orales.
Primero pasa el anillo vibrador un poco por encima del clítoris de tu pareja. Hazlo muy despacio; le gustará. No te dé vergüenza usar herramientas adicionales: a las mujeres les gusta saber que están en manos seguras y con experiencia.
Cuando presiones el anillo contra la parte superior de la vulva, empieza a acariciarla con la lengua usando una de las técnicas descritas arriba. Desplaza el anillo más cerca del clítoris a medida que sigas con la estimulación oral.
Cuando el anillo esté sobre el clítoris, sin dejar de trabajar con la boca, puedes usar la segunda mano para estimular por detrás. No olvides el lubricante. Introduce con cuidado y lentamente 1-2 dedos en el ano, mientras sigues usando la lengua y el anillo.
Ya no hay más allá. Estas maniobras serán de las más potentes para una mujer durante el cunnilingus. Algunas incluso las encuentran insoportables, tan intensas son las sensaciones. Cuando notes que la chica está cerca del orgasmo, reduce un poco el ritmo y baja la intensidad para que se calme un poco y no llegue al pico. Hazlo varias veces. Eso aumentará su excitación antes de que finalmente alcance el orgasmo.
Cuando tu pareja, por fin, se corra, será uno de los orgasmos más intensos de su vida.
Posturas para el cunnilingus, además de la misionera

Hay varias posiciones en las que se puede hacer un buen cunnilingus. La más popular es cuando la chica está tumbada boca arriba con las rodillas flexionadas y el hombre se coloca detrás de sus piernas.
Otra opción es cuando la pareja usa las esposas en el hombre, sentándose encima de él. Las esposas, por supuesto, no son obligatorias, pero la postura en sí les gusta a muchas mujeres. La siguiente variante es poner a la chica a cuatro patas y trabajar desde atrás.

Asfixia durante el sexo oral
No es una postura aparte, pero la técnica puede excitar mucho a tu pareja. Primero conviene comprobar cómo reacciona. Mientras estás ocupado entre sus piernas, estira las manos y sujétale suavemente el cuello. Observa cómo lo recibe.
Si notas que le gusta una sujeción ligera de la garganta, entonces puedes continuar y probar a aumentar un poco la presión. A algunas mujeres les encanta esta práctica y encuentran muy agradable la sensación de asfixia. Si con tu chica es así, la asfixia puede ayudarla a alcanzar un orgasmo más intenso.
Escucha lo que no dice

Si observas con atención el comportamiento y las reacciones de tu pareja, es bastante fácil reconocer qué le gusta y qué no. Rara vez una chica te dirá directamente lo que quiere. Puede que le dé vergüenza o que simplemente no quiera herirte. Sea como sea, su cuerpo lo dirá todo por ella; solo tienes que fijarte.
Prueba distintas técnicas y observa su reacción. Si encuentras algún movimiento o forma con la que gime más fuerte, sigue haciéndolo exactamente igual que antes. Si has dado con el ritmo adecuado, manténlo. El mayor error y la mayor decepción para una chica es cuando el hombre cambia la técnica justo antes de que ella esté a punto de llegar al orgasmo.
Cada mujer es única. Para convertirte en un mejor amante, debes entender que hace falta un enfoque individual para cada una. Entonces tu pareja estará sorprendida y, al mismo tiempo, feliz de que sepas exactamente cómo actuar sin decir ni una palabra.
