06 enero 20:01 / Julia Gayvoronskaya Просмотров: 159

Bondage en el sexo: cuerdas, nudos, esposas, posturas y todo lo que necesitas saber


Ilustración sobre bondage (imagen 1)La película «Cincuenta sombras de Grey» provocó una auténtica explosión en la mente de las mujeres. La cultura de atar y limitar los movimientos durante los juegos amorosos existe desde hace mucho tiempo, pero gracias a la adaptación cinematográfica de la famosa novela, se extendió a raudales entre el público. Mucha gente empezó a interesarse por el BDSM y, en particular, por el bondage. En la práctica de inmovilización hay reglas y matices importantes que todos los principiantes deben conocer. En este artículo encontrarás respuestas a las preguntas más populares relacionadas con el bondage.

¿Qué es el bondage?

Ilustración explicativa de bondage (imagen 2)El bondage no es un objeto o juguete concreto. Con esta palabra se engloban todas las herramientas destinadas a limitar los movimientos de uno de los compañeros sexuales. Quien es restringido se encuentra en una posición sumisa. Para inmovilizarlo se usan cuerdas, esposas, separadores, cadenas, cepos e incluso una jaula. En esta lista entra cualquier objeto que limite parcial o totalmente los movimientos de la pareja sumisa («bottom»).

El objetivo principal del bondage es lograr placer estético o psicosexual. Las restricciones no se hacen directamente para causar dolor físico. Si existe ese deseo, es algo puntual y se habla en la pareja de manera individual, pero incluso en ese caso es importante entender los límites de lo permitido. Como en otras prácticas BDSM, en el bondage rigen los principios de seguridad, consentimiento y satisfacción mutua.

En la mayoría de los casos, el bondage sirve para que la persona sumisa disfrute de la sensación de estar restringida, de perder el control y de quedar a merced de otra persona. La pareja dominante («top») disfruta de su dominación y de poder hacer con su media naranja lo que quiera (por supuesto, dentro de lo acordado previamente).

Efectos positivos del bondage

Ilustración sobre efectos del bondage (imagen 3)

La Asociación Americana de Psicología considera que el bondage puede causar perjuicio si provoca estrés y ansiedad en las personas. Un enfoque incorrecto del proceso puede dañar la relación de la pareja y quitarle para siempre a la persona sumisa las ganas de volver a esta práctica. Por otro lado, hay evidencias de que, en relaciones de confianza y amor, estos juegos solo refuerzan su bienestar en común.

Una de las principales ventajas del bondage para ambas partes es el potente subidón de adrenalina durante la sesión, porque se materializan las fantasías más íntimas de cada uno. Este tipo de juegos, que incluyen vendar los ojos, son bastante poco habituales, porque agudizan sentimientos y sensaciones que antes podían pasar desapercibidas.

En 2014, otros investigadores estadounidenses lograron demostrar que el uso del bondage durante los juegos sexuales puede influir en el flujo sanguíneo del cerebro y crear un estado parecido a una ligera embriaguez, también llamado euforia del corredor.

Cuando a una persona la atan y la azotan, el organismo sintetiza hormonas y neurotransmisores —dopamina y serotonina— responsables de la sensación de felicidad y satisfacción. Gracias a ello, durante el proceso siente alegría y placer. Esto también explica por qué el dolor causado durante la sesión puede resultar mucho más agradable que en otras circunstancias.

Además de las sensaciones, está demostrado que el bondage ayuda a fortalecer la relación. En 2009 se realizó un estudio que mostró que, al practicar la restricción de movimientos, aumenta el vínculo entre la pareja y mejora la comunicación. Esto sucede por la disminución del nivel de cortisol, lo que a su vez reduce la ansiedad y el estrés. Otra sustancia que se libera durante la sesión es la vasopresina. Uno de sus efectos es fortalecer el vínculo en la pareja.

En 2013, The Journal of Sexual Medicine («Revista de Medicina Sexual») publicó un estudio según el cual las parejas que practican bondage establecen relaciones más sólidas que quienes no lo hacen. Todo se debe a que, para este tipo de actividad, entre dos personas debe existir un nivel de confianza más alto. Además, ambos encuentran una vía de salida para sus fantasías sexuales, lo cual influye positivamente en su unión.

Cómo hablar del bondage con tu pareja

Ilustración sobre cómo hablar de bondage en pareja (imagen 4)Como vemos, lo mejor es practicar bondage en un ambiente de confianza y amor. Sin embargo, incluso con esos sentimientos, no todo el mundo se anima a expresar sus deseos. ¿Cómo dar el primer paso sin asustar a tu media naranja? Ten en cuenta estos cuatro consejos.

Propón, no exijas

Empieza comprando algún libro erótico o buscando una película porno con un ejemplo de cómo te gustaría probar un juego de restricción de movimientos. Propón a tu pareja leerlo o ver el vídeo juntos. Esto ayudará a sembrar en su cabeza la idea de que quizá quieres probar algo parecido. Hay que darle tiempo para pensarlo y, después, hablar sobre la posibilidad de dar los siguientes pasos.

Desmonta los mitos

Si una persona se tensa con solo mencionar el bondage, lo más probable es que esté mal informada. Porque el bondage no son solo cadenas y cuerdas. Hay muchos tipos de accesorios diferentes que los principiantes pueden usar con éxito. Por ejemplo, pañuelos de seda. Son totalmente inofensivos y, aun así, cumplen casi las mismas funciones que las cuerdas.

Intenta introducir a tu pareja con calma en el tema para explicarle las ventajas y el componente romántico del bondage. Habla de cómo estas prácticas pueden fortalecer la confianza y el amor en la relación.

Empieza por lo sencillo

Que tengas muchísimas ganas de atar a tu pareja no significa en absoluto que vaya a corresponderte de inmediato. Puede que nunca antes hubiera pensado en juegos así. En esos casos hay que actuar con cautela. No empieces por cosas serias o intimidantes. Avanza poco a poco y observa la reacción de tu media naranja. Hay que asegurarse de que le gusta lo que ocurre y de que está dispuesta, por voluntad propia, a ir más allá. De lo contrario, la práctica puede estancarse y convertirse en un motivo de conflicto entre vosotros.

Ofrécete como voluntario/a

Demostrar el bondage contigo y probar la práctica restrictiva en primera persona es la mejor manera de pasar a una dominación similar sobre tu pareja. Es un truco psicológico común. En lugar de proponer atar y azotar a tu ser querido, propones que lo hagan contigo, mostrando así que no hay nada malo en ello. Y si tú te atreviste, quizá tu pareja también se atreva. Este método es mucho mejor que ir a lo bruto. Así hay menos posibilidades de recibir un “no”.

Consejos de seguridad

Ilustración sobre seguridad en bondage (imagen 5)Si lo más extremo que ocurre en tu dormitorio son los juegos en la postura de «vaquera invertida», los primeros pasos en el bondage pueden parecer intimidantes e impredecibles.

Limitar la movilidad, con una alta probabilidad, ayuda a alcanzar orgasmos más intensos y vívidos, pero también puede ser arriesgado. Una persona mal inmovilizada puede salir seriamente perjudicada si no se respetan las normas de seguridad durante el proceso.

Hay cuatro reglas importantes que deben cumplirse en cualquier situación al usar bondage.

Estableced una palabra o señal de seguridad

Independientemente de lo inocente que te parezca el juego sexual que viene, debéis elegir una palabra de seguridad y una señal de seguridad antes de que empiece la sesión. La cuestión es que la pareja sumisa cede el control a la dominante durante todo el proceso. Pero la persona sumisa tiene pleno derecho a recuperar ese control en cualquier momento. Para eso se usan las palabras y señales de seguridad.

El bondage, como otras prácticas BDSM, se desarrolla en un ambiente de total confianza. La persona sumisa debe estar segura de que, en cualquier momento, podrá parar el juego si lo desea. No se puede ignorar el deseo de la pareja de interrumpir la sesión. En cuanto la persona dominante vea la señal de que el juego termina, debe detenerse de inmediato y liberar a su media naranja.

Pero no pienses que la preocupación por la propia seguridad recae en la pareja sumisa. Es al revés. La persona dominante es responsable por completo del bienestar de la otra. Tiene la responsabilidad de todo el proceso, por eso es importante comprobar constantemente si todo va bien y si tu pareja está cómoda.

Repartid los roles

En las primeras etapas de juegos de dominación y sumisión, a no todo el mundo le queda claro de inmediato qué rol quiere ocupar: dominante o sumiso. Es totalmente normal, porque aún no han descubierto sus deseos y necesidades más profundas. También existe una categoría de personas llamada «switch». Son quienes tienden a cambiar de rol. En la práctica no se ve tan a menudo, pero puede ocurrir.

Así que, al comenzar a experimentar, no es obligatorio decidir “a hierro” qué rol quieres asumir de ahora en adelante. Prueba a jugar de las dos maneras, observando tus sensaciones. Pero antes de la sesión, definid claramente los roles con tu pareja. No debe haber confusión sobre quién domina y quién se somete.

Pruébalo en ti

El bondage debe ser seguro, agradar a ambos y aportar romanticismo a la relación. Las lesiones y daños están estrictamente prohibidos. Cuando atas a alguien, existe el riesgo constante de causarle una de las siguientes lesiones físicas:

  • daño nervioso;
  • quemaduras por fricción;
  • obstrucción de la circulación sanguínea.

Antes de empezar a atar, prueba los accesorios contigo. Así entenderás si la cuerda roza. Puede que, en algún punto, el material sea especialmente áspero o raspe. Hay que eliminar todos los puntos de incomodidad para no hacer daño a tu pareja.

Arriesga con cautela

Muchos métodos y posturas de atado pueden ser extremadamente arriesgados si los realiza una persona no profesional o sin la preparación adecuada. Antes de pasar a técnicas avanzadas y complejas, la persona dominante debe estar segura de sus capacidades y conocimientos.

Si el atado se hace mal, la persona sumisa puede sufrir problemas de salud, incluso irreversibles. Si durante la sesión lesionas a alguien por una colocación incorrecta de cuerdas y nudos, esto puede provocar necrosis nerviosa e incluso la amputación de extremidades en casos graves. No quiero asustarte. Solo recuerda que, si no estás seguro de algo, es mejor renunciar a la idea.

Si estás en el rol sumiso, ante cualquier molestia no dudes en decir la palabra de seguridad o hacer la señal. También conviene detener el juego si sientes entumecimiento u hormigueo.

El deseo de la persona sumisa de parar siempre debe tomarse en serio y la sesión debe detenerse de inmediato, sin demora. Y recuerda: nunca dejes sola a una persona atada. Debes estar siempre cerca para poder ayudar si hace falta.

Bondage para principiantes

Un principiante puede perderse entre la gran cantidad de accesorios para bondage. Es mejor pasar a la cuerda solo después de adquirir la experiencia adecuada. Para empezar, conviene usar uno de los juguetes más seguros, que permita disfrutar igual de intensamente e inmovilizar a tu pareja justo como quieres.

En general, a los principiantes se les recomienda prescindir de las cuerdas y centrarse en opciones más seguras.

Entonces, ¿por dónde empezar? Veamos el top 3 de los mejores juguetes para principiantes.

Cintas de seda

Los artículos de seda son perfectos para las primeras prácticas de bondage. Este material es mucho más suave que la cuerda, por lo que dificulta menos la circulación sanguínea. También funcionan muy bien las corbatas y pañuelos de seda. A los principiantes se les recomienda no hacer nudos complicados al principio y atar la seda en forma de lazo. Así podrás desatar el material de inmediato si la persona sumisa quiere liberarse.

Esposas de tela (imagen 6)Esposas de tela

Si quieres disfrutar de inmovilizar las manos de tu pareja sin riesgo de dañar las muñecas, las esposas de tela son lo que necesitas. Las muñequera se fijan con velcro y no se aprietan demasiado. Así que, en cualquier momento, se puede salir de ellas sin ayuda.

Las esposas de tela existen en diferentes estilos y tamaños. No solo se hacen para las manos, sino también para los pies. Se pueden probar muchas variantes de uso.

Sillón inflable para juegos sexuales

La mayoría de estos sillones vienen con sujeciones integradas para manos y pies. Estas correas están hechas de materiales ligeros con velcro. Se sienten agradables en la piel y no la dañan.

TOP-3 posturas sexuales con ataduras para principiantes

Si estás empezando en la práctica del bondage, al principio suelen entrar en juego elementos como palabras subidas de tono, azotes suaves y vendas para los ojos. Hay ciertas posturas que harán vuestro camino inicial aún más dulce.

Nota:

  1. Para todas las posturas indicadas rigen las mismas reglas.
  2. En la práctica se usan esposas y pañuelos con velcro.
  3. Entre la piel de la pareja y el material de atado debe poder pasar libremente un dedo.
  4. Para evitar problemas nerviosos y de circulación, no ates los extremos de muñecas y tobillos: desplázate hacia los antebrazos y las pantorrillas.
  5. Al usar artículos de seda, átalos en forma de lazo para que tú o tu pareja podáis desatarlos fácilmente.

Ahora pasemos a las mejores posturas de bondage para principiantes.

Atadura tipo “cangrejo”

Ilustración de la atadura tipo “cangrejo” (imagen 7)

En esta postura, las muñecas de la persona sumisa se atan junto con los tobillos. Normalmente se añaden sujeciones alrededor de las rodillas y los codos. Es una posición muy restrictiva. Solo permite tumbarse boca arriba y juntar o separar las piernas.

Una opción más segura es atar los puntos clave con una corbata de seda. Esta postura es perfecta no solo para el sexo clásico, sino también para las caricias orales.

Técnica de atado:

  1. La pareja sumisa se sienta en la cama o en el suelo con las rodillas flexionadas.
  2. Se le venden los ojos con una venda de seda o un pañuelo.
  3. Sus manos deben estar cerca de las rodillas.
  4. Se fijan con cintas de seda o esposas con velcro, rodeando manos y piernas.

Bondage en una silla

Ilustración de bondage en una silla (imagen 8)

Una postura bastante popular, usada a menudo en películas de Hollywood. Por un lado, puede restringir mucho a la pareja; por otro, hace que el proceso sea relativamente seguro y cómodo. Se puede probar en cualquier silla resistente con respaldo y reposabrazos. Si aun así usas un sillón inflable especial, entenderás que es una opción maravillosa.

Técnica de atado:

  1. La persona sumisa se sienta en la silla. Las manos descansan en los reposabrazos y las piernas están apoyadas en el suelo.
  2. Atas las muñecas a los reposabrazos y los tobillos a las patas de la silla.
  3. En un sillón inflable suelen existir sujeciones integradas. Úsalas.
  4. Para potenciar el efecto, puedes añadir una venda para los ojos.

Ilustración de la postura del “águila” (imagen 9)

Postura del águila

En la postura del águila, con la pareja apoyada en los omóplatos, brazos y piernas se separan a gran distancia entre sí. Hay muchas formas de fijar a la persona sumisa en esta posición. Todo depende del tipo de cama y de los accesorios disponibles.

Lo más sencillo es si tu cama ya tiene cuatro postes en las esquinas a los que se puedan sujetar brazos y piernas. Si no los tiene, necesitarás tiras largas de seda o tela para fijar las piernas.

La mejor opción es comprar un kit para sujetar a la cama. Así no dependerás del tipo o tamaño de la cama, porque los accesorios se adaptan a cualquier variante.

Técnica de atado:

  1. La pareja sumisa se tumba boca arriba en la cama. Sus brazos y piernas están bien abiertos.
  2. Fijas sus muñecas y tobillos a la cama con vendas de seda o con un kit especial.
  3. Si lo deseas, puedes añadir un mordaza o una venda para los ojos para intensificar las sensaciones.

Accesorios de bondage de nivel intermedio

Cuando ya hayas dado los primeros pasos y quieras sensaciones más intensas, es el momento de subir de nivel y explorar nuevos accesorios para juegos íntimos.

Inmovilizador en cruz

Inmovilizador en cruz (imagen 10)

El artículo se parece a una cruz. Es un accesorio hecho con pequeñas correas de cuero y enganches de acero. Es ideal para practicar la postura retorcida, de la que hablaremos más abajo. Este objeto es más cómodo y seguro que las cuerdas, porque tiene cierres especiales para enganchar a las esposas de tobillos y muñecas, y se pueden soltar fácilmente.

Separador

Separador para piernas (imagen 11)

Los separadores existen de varios tipos y rangos de precio. Las opciones más económicas están hechas de tela. Luego vienen los de metal integrado en tela. Los más caros y restrictivos están hechos de barras de acero resistentes y puños de cuero.

Todos los separadores tienen sujeciones para las piernas, con ayuda de las cuales la persona sumisa queda fijada en la posición deseada. La idea principal del accesorio es impedir que la pareja sumisa junte las piernas.

Sujeciones para puerta (imagen 12)

Sujeciones para puerta

Las sujeciones para puerta sirven como alternativa a la cuerda, porque atar las manos por encima de la cabeza con cuerda puede ser bastante peligroso si se hace mal. Las correas se fijan en la parte superior de cualquier puerta. Los puños se ajustan a las muñecas y mantienen las manos sujetas.

TOP-3 posturas con ataduras para nivel intermedio

Los accesorios de nivel intermedio que hemos visto permiten explorar decenas de posturas interesantes al practicar bondage. Veamos tres de las posiciones más atractivas y excitantes para introducirse en el tema.

Ilustración de postura retorcida (imagen 13)

Postura retorcida

Esta posición es popular porque es fácil de llevar a la práctica. Además, se usa un número mínimo de accesorios. La persona sumisa queda completamente privada de movimiento, salvo la posibilidad de darse la vuelta. El grado de libertad depende de lo apretadas que estén sus extremidades.

Tras una formación y práctica específicas, la misma postura puede realizarse con cuerdas, pero en el nivel intermedio es mejor descartarlo. Para empezar, utiliza el inmovilizador en cruz, que se coloca fácilmente y se desconecta rápido.

Técnica de inmovilización:

  1. La pareja se tumba boca abajo en la cama.
  2. Se colocan puños de tela o cuero en muñecas y tobillos.
  3. Se elevan los tobillos para que los pies apunten hacia arriba.
  4. Los puños de las piernas se enganchan al inmovilizador.
  5. Lleva las manos de tu pareja hacia atrás y engánchalas al accesorio, completando la inmovilización.

Nota: a veces, en esta posición algunas personas pueden tener dificultad para respirar. Hay que usar siempre un inmovilizador que pueda soltarse rápidamente en caso de peligro.

Sumiso/a arriba

Ilustración de la postura “sumiso/a arriba” (imagen 14)

Esta es una de las posturas más sencillas y excitantes para experimentar en un nivel intermedio. En ella, la cabeza de la pareja queda pegada a la cama, mientras que la parte trasera se eleva hacia arriba.

Técnica de inmovilización:

  1. Coloca a tu pareja primero de rodillas y luego a cuatro patas.
  2. Abre bien sus piernas y coloca sujeciones de tela en los tobillos, instalando el separador.
  3. Apoya su cabeza en una almohada y, llevando los brazos uno a uno hacia la espalda, fíjalos al separador.

Ilustración de la postura “propuesta” (imagen 15)

Propuesta

Una variación popular de la postura de «dama en apuros». Aquí se pueden usar a la vez el separador y los sujetadores de manos, fijando simultáneamente todas las extremidades.

Técnica de inmovilización:

  1. Coloca a tu pareja de espaldas a la puerta y abre sus piernas hacia los lados.
  2. Los puños del separador se fijan a los tobillos.
  3. Las muñecas se pasan por las correas de sujeción y se ajustan bien alto por encima de la cabeza.

Accesorios de bondage de nivel avanzado

Si estás seguro/a de que estás listo/a para pasar al nivel avanzado del bondage, entonces esta sección es para ti. Aquí veremos algunos de los accesorios y posturas más arriesgados, pensados para practicantes con experiencia.

Cuerda de bondage

Cuerda de bondage (imagen 16)

No hay nada más simple y sexy que una cuerda. El accesorio para atar se fabrica con nailon elástico, liso y sedoso. Se siente genial sobre la piel, haciendo que cualquier entrelazado resulte agradable.

El simple hecho de atar tobillos o muñecas ya permite sentir el dulce placer de la práctica con tu pareja. Si el experimento te gusta, puedes empezar a estudiar shibari. Es una técnica japonesa de bondage. Existen escuelas y cursos especiales que enseñan este arte.

Esposas (imagen 17)

Esposas

Para subir la temperatura en la relación, unas esposas de acero son justo lo que hace falta. Los juegos suaves se acaban, porque las esposas pueden inmovilizar de verdad a tu pareja. Los modelos más simples y económicos pueden abrirse desde dentro sin ayuda externa. Las opciones más avanzadas se ven y se sienten como un auténtico dispositivo de inmovilización. Son para quienes han decidido, de mutuo acuerdo, salir de los límites del juego ligero.

Collar (imagen 18)

Collar

Si quieres lograr de tu pareja una obediencia perruna, el collar es la mejor herramienta. La mayoría de los modelos se pueden ajustar al tamaño del cuello de tu pareja, haciéndolos lo más cómodos y prácticos posible.

TOP-3 posturas sexuales con bondage para avanzados

Cuando estés listo/a para el nivel más alto de la práctica del bondage, solo queda felicitarte. Recordando las normas de seguridad, tú y tu pareja podréis alcanzar los picos más altos del placer.

Ilustración de la postura “camarera” (imagen 19)

Camarera

La postura de «camarera» incluye cualquier posición en la que los codos de la persona sumisa estén atados y presionados detrás de la espalda, y las muñecas queden fijadas por delante. El nombre sugiere que la persona sumisa podrá acercarte bebidas. Y nada más.

Técnica de atado:

  1. Para usar cuerda se aplican la primera atadura básica y la segunda atadura básica de shibari.
  2. Primero hay que atar las manos por detrás de manera que luego puedan fijarse por delante.
  3. Una alternativa más simple y segura a la cuerda es un separador con esposas para fijar los codos detrás de la espalda.
  4. Tras fijar por detrás, se pueden usar esposas para inmovilizar las muñecas por delante.

Nota: las esposas no deben colocarse justo al final de la muñeca; hay que dejar unos centímetros. Así se reduce el riesgo de daño nervioso. Asegúrate de que entre la piel de la persona sumisa y el metal pase libremente un dedo.

Silla

Esta postura gustará a todos los amantes del «doggy style». En ella, manos y pies de la persona sumisa quedarán atados a la silla, dándole al/la dominante acceso libre a cualquier parte del cuerpo.

Técnica de atado:

  1. Coloca a la persona sumisa de rodillas, mirando hacia la silla. Apoya su torso sobre el asiento.
  2. Ata una cuerda a cada pata de la silla y luego envuélvela varias veces alrededor de los muslos y hombros de tu pareja.
  3. Si lo deseas, puedes añadir separadores para intensificar la sensación de indefensión.

Nota: para mayor seguridad, la cuerda siempre puede sustituirse por cintas de seda.

Oración inversa

Ilustración de la postura “oración inversa” (imagen 20)

La atadura inmoviliza a tu pareja y limita sus brazos detrás de la espalda en una posición muy erótica.

Técnica de ejecución:

  1. Lleva las manos de tu media naranja detrás de la espalda y junta las palmas.
  2. La forma más sencilla de fijación es la segunda atadura básica de shibari.

Las mejores posturas para sexo oral con bondage

Ilustración sobre sexo oral con bondage (imagen 21)Algunas de las posturas vistas antes son ideales no solo para el sexo clásico, sino también para las caricias orales. Entre ellas:

  • Bondage en una silla. En este caso, el hombre está atado y la chica se arrodilla frente a él. Para intensificar las sensaciones se recomienda ponerle una venda en los ojos.
  • Postura del águila. Otra opción en la que el hombre se somete. Para mayor comodidad, en esta postura se recomienda que la mujer se tumbe boca abajo.
  • Atadura tipo “cangrejo”. La chica se tumba boca arriba, mientras que la pareja dominante participa más activamente en las caricias, guiando el proceso.
  • Oración inversa. Las manos de la chica están detrás de la espalda y ella está de rodillas. ¿Qué puede ser mejor?
  • Postura retorcida. Otra variante de una chica completamente inmovilizada, solo que ahora está tumbada boca abajo.

Posturas sexuales con esposas

Foto: posturas sexuales con esposas (imagen 22)

Si todavía no estás listo/a para las ataduras y no quieres comprar muchos juguetes de bondage, siempre puedes empezar con unas esposas sencillas. A los principiantes se les recomienda elegir un modelo que se pueda abrir con facilidad por uno mismo. Así no tendrás que preocuparte por perder la llave o por la posibilidad de que la persona sumisa quede atrapada.

Entonces, ¿por dónde se puede empezar? Vamos en orden:

  1. Clásica. La pareja sumisa se tumba en la cama y la dominante le sujeta las manos al cabecero.
  2. Radiador. Ideal si la cama aburre o no hay dónde enganchar las «pulseras».
  3. De pie. Las manos con esposas se pueden pasar por encima de cualquier objeto estable de la casa. Además, para darle más picante, se puede flexionar una pierna de la mujer y llevarla hacia un lado, sujetándola con las manos.
  4. Silla. Se puede esposar a una silla tanto a un hombre como a una mujer. Se le abrirán al/la dominante muchas posibilidades magníficas para juegos eróticos.
  5. Coche. Cuando apetece cambiar de escenario, el coche viene como anillo al dedo. Las «pulseras» se pueden enganchar a las manillas de las puertas o a las manillas superiores, al volante y a las barras bajo el reposacabezas.

La práctica del bondage y el arte del shibari son actividades de múltiples niveles en las que se puede profundizar infinitamente. Esta guía ofrece información introductoria con la que puedes empezar tus experimentos con total seguridad.

Ten en cuenta que el material expuesto está escrito exclusivamente con fines informativos y educativos. No es una conclusión médica ni una indicación de uso. La decisión sobre todos los pasos y prácticas la tomas tú, recordando tu seguridad y la seguridad de tu pareja.

¡Suerte!

Vídeo interesante sobre técnicas BDSM

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