
Cuando se trata de sexo oral, no existe una fórmula universal que le funcione a todo el mundo. Aun así, hay métodos probados que todo hombre debería aprender para hacer feliz a su novia o esposa, pero lo cierto es que muy pocos lo hacen.
De hecho, hay una técnica especial que casi seguro hará que grite de placer y pida más, y la compartiré más adelante en este artículo, porque es una de mis favoritas.
Este artículo te mostrará paso a paso cómo hacer cunnilingus, pero más que eso, te enseñará cómo darle el mejor cunnilingus de su vida. Así que, si te interesa un artículo que te ayude a mejorar con consejos prácticos, sigue leyendo.
¿Qué es el cunnilingus?
El cunnilingus es el término “científico” para referirse al sexo oral realizado a una mujer con vulva. Los términos más comunes son “comer coño” y “bajar” (hacerle oral). Técnicamente, consiste en lamer, succionar y estimular de otras maneras la vulva y sus distintas partes con la boca.
Unas palabras para principiantes
Antes de pasar a instrucciones más técnicas, aquí tienes algunas cosas a tener en cuenta:
- Cada mujer huele y sabe distinto.
- Los labios pueden ser de todos los colores, formas y tamaños.
- El vello púbico varía en longitud y textura.
También debes recordar que el sexo oral conlleva un riesgo: la posibilidad de transmisión de infecciones de transmisión sexual (ITS). Aun así, existen formas seguras de practicar sexo oral, incluyendo hacerse pruebas sexuales entre parejas y usar barreras como los campos de látex (dental dams).
Si no eres lo bastante maduro como para manejar los hechos anteriores, entonces no eres lo bastante maduro para tener relaciones sexuales. Ahora hablemos de las técnicas básicas del cunnilingus.
Lo básico
Probablemente has oído consejos durante años, como “dibujar el abecedario con la lengua”. Pero ese tipo de consejos a menudo fallan. ¿Por qué? Porque asumen que a todas las mujeres les gusta lo mismo y que la punta de la lengua es la única herramienta de la que dispones.
En realidad, hay muchas técnicas que puedes usar cuando bajas. Aquí van algunas bases para empezar.
Lamer
La técnica más básica, lamer, en realidad es bastante versátil. El método más común es hacer cosquillas al clítoris con la punta de la lengua. Aunque puede ser eficaz, también puede volverse demasiado y hasta sobreestimulante.
En su lugar, te recomendamos sacar la lengua y presionarla hacia el mentón. Con la lengua en esa posición, empieza desde la base de los labios cerca de la abertura vaginal y lame lentamente hacia arriba en dirección al clítoris. Puedes variar la velocidad e incluso la distancia. Con práctica, incluso podrás cambiar la dirección del movimiento, del clítoris hacia la vagina.
Soplar
Antes de empezar, sopla sobre los labios y el clítoris para calentar o enfriar la zona. Este juego de temperatura puede estimular los nervios de una manera distinta a la estimulación directa. Por naturaleza, tu aliento será cálido.
Para enfriarlo y sentir algo diferente, primero lame la zona sobre la que quieres soplar. Tendrá un efecto parecido a soplar sobre piel húmeda con un ventilador.
Zumbido
Quizá no sea una técnica habitual de sexo oral, pero funciona. El truco del zumbido es encontrar el punto adecuado. Esto puede requerir prueba y error. Para empezar, pega tus labios a los labios vulvares. Empieza a tararear, asegurándote de que tu labio inferior esté en contacto constante con los labios (el labio inferior transmite más vibración que el superior). Puedes avanzar lentamente hacia el clítoris.
Al crear vibraciones que llegan al clítoris, puedes estimular los nervios de forma indirecta. Y con el tarareo puedes controlar la intensidad y la distancia. Esto significa que puedes usarlo para provocarla o llevarla al límite y luego bajarle el ritmo antes de que llegue al orgasmo.
Succionar
Forma con tus labios una “O” relajada. Apóyalos sobre los labios y empieza a succionar muy suavemente. Puedes moverte arriba y abajo por los labios e incluso succionar el clítoris. Esto provocará sensaciones intensas.

Estos 4 movimientos forman la base del sexo oral y la dejarán muy, muy mojada.
Cómo hacer que se encienda
Antes de lanzarte, necesitas excitarla. A eso se le llama juego previo, y es un paso importante tanto si vais a tener sexo como si vais a hacer sexo oral.
En lo que respecta a los preliminares, puedes hacerlo tan sencillo como quieras. Algunas personas solo usan manos y labios. Otras pueden incluir lubricante o incluso aceite de masaje. Y otras usan juguetes sexuales como plumas y vibradores para hacer cosquillas y provocar.
Solo cuando tu pareja pida más, deberías plantearte seguir avanzando.
El objetivo del juego previo es aumentar su excitación y, al mismo tiempo, construir conexión. Quieres que, al final de los preliminares, te esté rogando más. El juego previo consiste en crear anticipación: caricias suaves, besos tiernos, explorar su cuerpo. Esto aumentará su sensibilidad, algo clave para que llegue al orgasmo con el sexo oral.
No querrás ir con prisas, así que tú también necesitas tomarte tu tiempo. Compórtate como si tuvieras todo el tiempo del mundo para excitarla.
En los preliminares conviene incluir algunas zonas obvias, como los labios, el cuello, los pechos, los pezones y el clítoris. Pero en realidad necesitas centrarte en zonas erógenas menos obvias para aumentar esa anticipación. Esto incluye la zona lumbar, el vientre, las caderas y los pies.
Eso no significa que debas evitar por completo labios, cuello, pechos y clítoris. Sin embargo, deberías usarlos con moderación para que se quede con ganas de más.
¿Cómo se ve esto en la práctica? Empieza con un beso ligero en los labios y ve acercándote lentamente al cuello. Baja hacia el pecho y besa el pecho y alrededor, pero evita por completo los pezones. No te quedes demasiado ahí; pasa al vientre y a la parte alta de los muslos.
La clave es evitar en la primera pasada la zona del pubis, así que sigue bajando hacia la parte media y baja de los muslos. Puedes seguir bajando por su cuerpo tanto como ella quiera.
A medida que avanzas por su cuerpo, todo consiste en crear tensión. Siguiendo el recorrido anterior, puedes volver atrás en cualquier momento. Por ejemplo, al pasar del pecho al vientre, vuelve de nuevo al pecho o incluso al cuello. Luego puedes seguir el mismo camino directo que elegiste antes o pasar al siguiente punto.
¿Tu pareja disfruta especialmente de una zona concreta? Tenlo en cuenta mientras sigues bajando, pero asegúrate de volver ahí para provocarla otra vez. En la segunda pasada quizá incluso puedas rozar ligeramente los pezones o tocar el clítoris apenas un poco.
6 consejos para hacer cunnilingus
Tanto si eres nuevo “bajando” como si solo quieres mejorar, los siguientes consejos te ayudarán.
Ponte cómodo
Busca una postura cómoda para ti y para tu pareja. A ella puede llevarle tiempo llegar al orgasmo, especialmente si ambos sois nuevos en esta experiencia. No quieres arruinarlo a mitad de camino porque te duele el cuello o se te acalambra la mandíbula.
Una postura fácil para empezar es con tu pareja en el borde de la cama. Tú te sientas en el suelo (con las piernas cruzadas o de rodillas) y sus piernas quedan a los lados de ti o sobre tus hombros. Ese ángulo evita que fuerces el cuello.
Crea conexión
El acto del cunnilingus es tanto conexión emocional como conexión física. Deberías intentar conectar con tu pareja, sobre todo antes y durante, para prepararla para el orgasmo.
Puedes conectar de forma verbal y no verbal. Por ejemplo, dile lo rica que sabe y cuánto te gusta darle placer. O gime, suspira y tararea mientras la lames. Para la conexión no verbal, mantén contacto visual o frota suavemente su vientre o su muslo con la mano libre.

También puedes continuar la conexión después del cunnilingus. Pregúntale qué le gustó y qué no. Repite lo que te gustó a ti y dile que estás deseando que llegue la próxima vez.
Escucha sus señales
Tanto si acabas de empezar como si ella está cerca del orgasmo, sus señales son lo más importante en lo que debes fijarte. ¿Cómo reacciona a lo que estás haciendo? ¿Conviene seguir o probar algo nuevo?
¿Qué “pistas” deberías buscar? Las más comunes son las vocales, como gemidos y jadeos. Pero también hay señales físicas.
Ten en cuenta que algunas mujeres son más ruidosas que otras. Tu pareja puede gemir, lloriquea o incluso gritar de placer, o hacer muy poco ruido. Probablemente ya conoces en cierta medida el estilo de tu pareja, pero no interpretes la falta de vocalización como una señal de que no le gusta.
Tu pareja también puede dar señales no verbales. Algunas incluyen el temblor de las piernas, pequeños espasmos y movimientos de la pelvis.
También puedes pedirle que te dé una señal directa de que algo le gusta. Por ejemplo, tirarte del pelo o apretarte la mano. Eso será una señal para seguir haciendo lo que haces hasta que sus señales indiquen lo contrario.
Experimenta
Con el tiempo descubrirás que a tu pareja le gustan más algunos movimientos que otros. Aun así, es útil experimentar de vez en cuando con distintas técnicas. También deberías cambiarlo de vez en cuando para que no sepa exactamente qué viene después.
Si a tu pareja le gusta claramente algo, no te detengas solo por variar. Pero cuando la estás llevando lentamente hacia el orgasmo, ese es un buen momento para introducir alguna habilidad nueva.
Encuentra un ritmo
Aunque es importante variar para encontrar lo que le gusta a tu pareja, también debes saber cuándo mantenerlo. Si tu pareja está cerca del orgasmo y tú cambias la técnica, ambos os frustraréis.
Eso no significa que no puedas alternar el foco cuando ella se acerca al orgasmo. Encuentra una combinación de dos o tres técnicas que le encanten. Puedes alternarlas mientras se acerca al clímax. Cuando ya esté al borde, sigue con la técnica que estás usando en ese momento para no interrumpir su orgasmo.
Usa más que solo la boca
Sí, se llama sexo oral, pero eso no significa que te limites solo a la boca. Cuando bajes a por ella, notarás que tus manos naturalmente querrán moverse. Úsalas a tu favor. Acaricia su cuerpo con las manos. Siente sus caderas, su vientre, sus pechos. Juega con tus dedos en su clítoris, recorre sus labios, penétrala con los dedos.
También puedes aprovechar este momento para incluir juguetes sexuales y accesorios en la sesión. Los dildos y vibradores son de los más versátiles, pero las plumas y otros juguetes de cosquillas también se pueden usar fácilmente mientras estimulas a tu pareja.

Como con cualquier otro método, necesitarás comunicación —tanto directa como indirecta— para darle a tu pareja lo que ella quiere.
Técnica avanzada: muestra y explica
¿Y si tú y tu pareja pudierais eliminar por completo las suposiciones? Con esta técnica avanzada puedes hacerlo. Se llama “Muestra y explica”, y es exactamente lo que parece: tu pareja te demostrará con precisión lo que quiere y tú lo harás en tiempo real.
Coloca la punta de tu dedo índice en su boca hasta la primera articulación. Pídele que use la lengua para mostrarte exactamente qué quiere que hagas cuando le haces oral. Al principio requerirá un poco de intercambio, pero pronto te saldrá de manera natural.
Por ejemplo, puede rodear tu dedo con la punta de la lengua. Eso significa que debes rodear su clítoris con la lengua. O puede pasar la lengua por la punta de tu dedo. Eso significa que quiere que la lamas desde la vagina hasta el clítoris.
Aunque el cunnilingus “a tu estilo” tiene su encanto, esta técnica puede ayudarte a entender mejor lo que quiere tu pareja. Es especialmente útil si tu pareja ha tenido problemas con el sexo oral en el pasado.
Preguntas frecuentes
¿Tienes preguntas sobre el cunnilingus que no se hayan respondido arriba? Revisa estas respuestas a las dudas más comunes.
¿Dónde debería lamer?
La respuesta es simple: en todas partes. Durante el cunnilingus deberías centrarte en tres partes principales: el clítoris, los labios y la vagina.
El clítoris es lo más obvio, pero debería ser uno de los últimos lugares a los que vas. En su lugar, céntrate primero en los labios, después en la vagina y, por último, en el clítoris. Por supuesto, puedes volver a una zona anterior o quedarte un poco más en otra. Pero no deberías quedarte siempre en el mismo sitio, a menos que tu pareja lo quiera.
¿Cómo debería lamer?
No existe una única forma correcta de lamer, aunque algunos métodos funcionan mejor que otros. Cuando estás empezando, las mejores pasadas son largas, suaves y lentas. Aunque tu pareja debería estar excitada antes de empezar, esto ayudará a aumentar aún más su excitación.
Después puedes preguntarle a tu pareja qué prefiere. ¿Le gustan las caricias largas que provocan o los toques juguetones? ¿Le gusta que beses su clítoris o que gires la lengua? ¿Le gusta que metas la lengua dentro de la vagina? Preguntándole directamente y siguiendo sus señales, pronto sabrás qué le gusta.
¿Qué debo hacer durante el orgasmo?
Un error común es que quien da se detenga en cuanto empieza el orgasmo de su pareja. Eso puede acortarlo e incluso llevar a un clímax bastante insatisfactorio.
Entonces, ¿qué hacer cuando tu pareja está teniendo un orgasmo? Mientras no te pida que pares, sigue haciendo lo que estabas haciendo cuando llegó al clímax. Aunque al final del orgasmo puede resultar demasiado sensible, sigue siendo mejor que interrumpirlo antes de tiempo.
Conclusión
No necesitas ser un gurú del cunnilingus para pasarlo genial con tu pareja. Para conseguir buenos resultados hace falta práctica, y estamos seguros de que tu novia valorará tu esfuerzo.
Aplicando los consejos anteriores, podrás empezar con una base sólida. Solo recuerda mantener siempre abiertas las líneas de comunicación y usar tanto señales verbales como no verbales para guiar tus acciones. Esto no solo garantiza que tu pareja lo disfrute, sino que también hará que sienta que de verdad te importa su placer.
