¿Cuál es la mejor postura sexual del mundo?
Esta es una pregunta a la que los sexólogos intentan responder desde hace siglos, desde que el filósofo y erudito de la antigua India Vatsyayana publicó el «Kamasutra».
Y la verdad es que probablemente no existe una respuesta única. Cada persona tiene sus posiciones sexuales favoritas y su propia opinión sobre cuál es la mejor. Pero hoy voy a exponer los argumentos a favor de la Prone Bone.
Sinceramente creo que la “Prone Bone” podría ser la mejor postura sexual de todos los tiempos, y haré todo lo posible para demostrártelo en este post.
Te contaré todo lo que necesitas saber sobre esta postura súper orgásmica, incluido qué es, cómo hacerla y por qué es tan buena. También compartiré algunos de mis mejores consejos para ayudarte a perfeccionar la técnica.
Y, por último, terminaremos con un repaso de otras posturas sexuales igual de increíbles que quizá te apetezca probar.
¿Qué es la postura Prone Bone?
Prone Bone (también conocida como “doggy plano”, “plancha”, “marmota” o “perrito perezoso”) es una postura sexual con un componente de sumisión en la que quien recibe se tumba boca abajo, elevando ligeramente las caderas y los glúteos, mientras quien penetra se arrodilla detrás para entrar por detrás. Piensa en ella como una versión mejorada del clásico doggy style, solo que bastante más caliente.
Si ves mucho porno, casi seguro que ya la has visto en acción. Aparece muy a menudo en escenas intensas, y la razón es evidente: se ve increíblemente sexy. El atractivo visual de esta postura es una de sus grandes ventajas.
Aunque creas que nunca has oído hablar de la Prone Bone, lo más probable es que sí. Puede que la conozcas por alguno de sus muchos otros nombres, como “plancha”, “doggy plano”, “marmota” o “perrito perezoso”.
¿Por qué le gusta a tanta gente?
No soy el único que piensa que esta postura es una pasada. De hecho, ya es extremadamente popular y ha reunido casi un grupo de fans de culto. Es tan popular que incluso tiene una categoría entera en el porno. Y hasta cuenta con su propio subreddit.
Entonces, ¿qué tiene de especial? ¿Qué hace que la Prone Bone sea tan buena? Vamos a verlo. Estas son las razones principales:
- Da en el punto G.
La Prone Bone ofrece un ángulo ideal para estimular el punto G. En serio: está pensada para dar justo en el lugar perfecto. La posición de quien penetra hace que el empuje vaya con una ligera inclinación hacia abajo, lo que facilita golpear la pared superior de la vagina en el punto exacto para hacerla temblar. Chicas, si normalmente os cuesta llegar al orgasmo interno, probad esta postura: puede ser justo lo que necesitáis.
- Genial para el sexo anal.No solo apunta al punto G; también facilita alcanzar el punto A, asociado a orgasmos de cuerpo entero. Eso convierte esta postura en una de las mejores para el sexo anal. Además, puedes sujetar los glúteos de tu pareja mientras empujas o dar unas palmadas suaves si os gusta.
- Transmitе dominación.Una de las razones por las que muchas mujeres dicen que les gusta esta postura es que sienten el peso del cuerpo de él presionándolas con cada embestida. Puede que no suene especialmente romántico, pero hay algo increíblemente erótico en sentir toda la fuerza corporal de tu hombre mientras te penetra.
Tiene que ver con el componente psicológico de dominante/sumisa. Su peso encima sirve para mostrar intensidad, fuerza y control, y la coloca a ella en una posición más sumisa. Es una postura ideal para sexo más “sucio” y contundente. Si os gusta jugar con esa dinámica de poder en la cama, os encantará.
- Es cómoda.Desde un punto de vista práctico, la postura es cómoda tanto para él como para ella. Ella apoya el pecho en la cama y se coloca en una posición natural, y él se arrodilla. El ángulo de entrada es agradable y mantenerla no es tan difícil, así que podéis hacerlo todo el tiempo que queráis sin agotaros.
- Se siente más “apretado”.Una de las razones por las que a los chicos les encanta esta postura es porque se siente más ajustada. La posición de las piernas hace que los músculos vaginales se cierren más. ¿Para qué Kegels si puedes elegir la postura adecuada?
- Da más morbo y placer.Ese ajuste extra no solo le gusta a él; a ella también le sienta bien. Un encaje más estrecho implica más fricción, lo que aporta más estimulación y, al final, orgasmos más intensos y satisfactorios.
- Se ve muy sexy.Como mencioné antes, el atractivo visual de esta postura es brutal. Él puede disfrutar de la vista de su cuerpo pegado debajo del suyo. Sus caderas elevadas resaltan las curvas y hacen que el culo se vea todavía más sexy.
Si a ti y a tu pareja os gusta grabaros para verlo después, meted esta postura sí o sí. Queda genial en cámara y os hará sentiros como auténticas estrellas porno.
- Perfecta para el dirty talk.
Otra ventaja de la Prone Bone es que os coloca de tal forma que él puede acercar fácilmente los labios a su oreja y decirle cosas sucias. Susurrar dirty talk mientras la embistes por detrás puede ser increíblemente excitante.
- Permite estimulación del clítoris.La última ventaja que merece la pena mencionar es que deja sus manos libres para jugar con el clítoris. Como él está encima y entra por detrás, ella puede frotarse el clítoris fácilmente mientras él la penetra, duplicando la estimulación.
Suena bastante bien, ¿verdad? Ahora que ya vimos por qué quizá quieras añadir la Prone Bone a tu repertorio de posturas, hablemos de cómo hacerla.
Técnica de la postura
Vale, aquí tienes la técnica básica para hacer esta postura. Necesitarás una almohada firme y una cama o un sofá. Empieza en la posición estándar de doggy style sobre la cama o el sofá. Ella debe tumbarse boca abajo, colocando la almohada bajo la pelvis para que el culo quede ligeramente elevado y con las piernas juntas.
Luego él debe arrodillarse detrás, penetrarla por detrás e inclinarse hacia delante para apoyarse con las manos. Entra manteniéndose bien pegado a su cuerpo. Ella debe elevar las caderas y arquearse un poco, empujando hacia arriba desde la pelvis.
Puedes variar un poco tirándole del pelo, haciendo que se incline más sobre ella, rodeándole la cintura con un brazo, etc.
Cómo dominarla: consejos avanzados
Esa es la técnica básica, pero hay algunas variantes más avanzadas que puedes usar para hacerla todavía más caliente. Dicho esto, aquí van algunos consejos extra para dominar la postura por completo. Síguelos y en nada te sentirás como una auténtica estrella porno.
- Bájale la cabeza.
Recuerda que la Prone Bone es, por naturaleza, una postura bastante “bruta”. Va de intensidad y control. Con eso en mente, una cosa que puedes hacer para subir la temperatura es presionar con la mano su cabeza o su pecho contra la almohada/el colchón (obviamente, con cuidado y con consentimiento). Esto da la sensación de que estás tomando el mando y demuestra que vas en serio.
Otro truco más kinky que podéis probar, si a los dos os gusta el BDSM, es rodearle el cuello con la mano mientras empujas, como si la estuvieras asfixiando ligeramente (pero sin asfixiarla de verdad). Si vais por ese camino, aseguraos de mantenerlo seguro, sensato y consensuado.
- Bésale el cuello.Si no te va lo demasiado rudo, puedes probar otra técnica curiosa pero un poco más vainilla: inclinarte y besarle el cuello.
La nuca y la parte trasera del cuello son zonas erógenas “top 10” según una encuesta internacional a mujeres. Eso significa que están llenas de miles de terminaciones nerviosas sensibles.
Así que besar, lamer o incluso respirar fuerte en su cuello durante el sexo puede volverla loca.
- Monta una de sus piernas.En la versión estándar, ella mantiene las piernas juntas para un apretón más fuerte. Pero quizá quieras probar una variante: en lugar de eso, pídele que abra una pierna hacia un lado para que tú puedas “montar” la otra.
Así puedes moverte un poco más rápido manteniendo ese ajuste súper apretado y golpeando los mismos puntos de placer.
- Cruza las piernas y junta los muslos.Chicas, probad a cruzar las piernas y apretar los muslos estando boca abajo. Eso comprime los músculos vaginales y crea un encaje más ajustado para añadir fricción y estimulación. A él le encantará, y también ayuda a estimular mejor el punto G. Ganáis los dos.
- Date placer.Tienes dos manos que no están haciendo nada, ¿no? Pues aprovéchalas y frótate el clítoris mientras tu pareja está dentro. La Prone Bone es ideal para esto, porque ya estás pegada a la cama y puedes meter las manos por debajo sin estorbarle.
- Añade un vibrador.
Mejor aún: olvídate de las manos y apoya un vibrador en el clítoris. Puedes colocarlo fácilmente en la zona y es poco probable que se mueva, porque estás bien pegada a la cama.
Tu cuerpo lo mantendrá en su sitio mientras esas vibraciones ricas te recorren. Por eso la Prone Bone es una posición perfecta para usar juguetes.
- Usa una almohada/cuña sexual.
Yo recomendaría usar una almohada sexual o una cuña sexual para elevar las caderas en lugar de una almohada normal y blanda. Las almohadas normales no la sujetan tan bien, porque tienden a aplastarse rápido. En cambio, las almohadas sexuales están diseñadas precisamente para esto.
Normalmente llevan espuma firme para que el culo se mantenga siempre elevado. También están pensadas para crear el ángulo perfecto para una estimulación “láser” del punto G y pueden ayudar a lograr una penetración más profunda.
Hay muchísimas almohadas sexuales en el mercado. La Liberator Wedge es una de mis favoritas, pero siéntete libre de mirar opciones y elegir la que más te guste.
Las mejores variaciones y posturas similares
Como ves, soy muy fan de la Prone Bone, pero no es la única postura sexual increíble. Para que el sexo sea bueno, la variedad importa, y hay muchas variantes de posiciones boca abajo y otras posturas por detrás que puedes probar si quieres cambiar un poco.
Abajo te dejo algunas de mis favoritas. Si te gusta la Prone Bone, estas también te van a gustar.
La postura sexual del jinete

Técnica: Ella se tumba boca abajo con los brazos doblados por los codos. Las piernas deben estar completamente estiradas. Él se coloca a horcajadas sobre sus piernas, arrodillándose justo detrás de su culo, de modo que las piernas de ella queden entre sus muslos.
Ella echa la pelvis hacia atrás para facilitar la entrada, y él la penetra por detrás. Él puede agarrarle los glúteos y acercarlos hacia sí para ayudar con el ritmo y lograr una penetración más profunda.
Por qué es genial: Como ves, la postura “Jinete” es prácticamente idéntica a la Prone Bone. Las principales diferencias son que esta vez ella está completamente plana y no hay almohada bajo la pelvis. Sus piernas también quedan totalmente estiradas.
La ventaja es que no necesitas almohada ni cuña sexual. También puede sentirse incluso más sumisa y ofrecer un ajuste todavía más fuerte. La desventaja es que el ángulo no es tan bueno como en la Prone Bone, y la postura no resulta tan natural para empujar. Aun así, es una variación brutal que merece la pena probar.
La marmota tumbada
Técnica: Empieza en la posición estándar de Prone Bone. Ella se tumba boca abajo en la cama, con los brazos doblados por los codos y las piernas estiradas hacia atrás. Luego él se tumba encima, sosteniendo su cuerpo con los antebrazos, y empuja hacia abajo para penetrarla. Ella puede levantar un poco el torso y apoyarse también en los antebrazos.
Por qué es genial: es otra postura muy parecida a la Prone Bone (de hecho, “marmota” es otro nombre habitual), con ligeras variaciones. La diferencia aquí es que esta vez él está tumbado encima de ella, en lugar de arrodillado detrás. Y eso tiene un montón de ventajas.
Primero, le permite conseguir un ángulo de entrada todavía mejor. Segundo, hace que una mayor parte de su peso recaiga sobre ella, lo que la vuelve más intensa, agresiva y “animal”. Y, por último, su cabeza queda justo al lado de la de ella, lo que lo pone en una posición perfecta para susurrarle cosas sucias, morderle la oreja o besarle el cuello.
La marmota a horcajadas
Técnica: Pídele que se tumbe en la cama con las piernas estiradas hacia atrás. Ella puede doblar los brazos por los codos y apoyarse en los antebrazos para elevar un poco el torso. Él se sube encima y se coloca a horcajadas de modo que sus rodillas queden a ambos lados de sus caderas y su pelvis se apoye contra su culo.
Luego se inclina desde la cintura hacia delante, acercando su cabeza a la de ella y apoyándose en los antebrazos antes de penetrarla.
Por qué es genial: De nuevo, es una variación pequeña de la Prone Bone o de la marmota tumbada. Se parece a la postura de arriba, salvo que él sostiene la parte inferior del cuerpo apoyándose en las rodillas, en vez de tumbarse completamente sobre ella.
La ventaja es que no le cae todo el peso encima, así que es más adecuada para hombres más corpulentos que no quieren aplastar a sus parejas en la cama. Aun así, le permite un ángulo excelente y mantener la cabeza cerca de la de ella para más intimidad.
La marmota abierta
Técnica: Quien recibe se tumba boca abajo en la cama con las piernas estiradas hacia atrás, pero bien separadas. Puede levantar un poco el torso y apoyarse en los antebrazos.
Quien penetra se sube encima y se tumba sobre su pareja, colocándose en el ángulo adecuado para la entrada y sosteniendo la parte superior del cuerpo con los antebrazos. Sus piernas deben quedar entre las piernas de ella.
Por qué es genial: es la versión “abierta” de la marmota, con las piernas separadas en lugar de juntas. Esto le da un poco más de espacio para moverse, facilita la entrada y resulta más cómodo para ambos.
La contrapartida es que no se siente tan apretado como en la variante de “piernas juntas”, pero si haces ejercicios de Kegel, no debería ser un gran problema.
La marmota 180
Técnica: Empieza con la marmota tumbada (ver instrucciones arriba). Una vez en posición, quien penetra debe girar 180 grados para mirar hacia el lado contrario. Ahora tu cabeza debería quedar cerca de los pies de tu pareja.
Él empuja hacia abajo para penetrarla desde arriba. A algunos hombres puede costarles conseguir un ángulo lo suficientemente agudo, porque la erección debe apuntar hacia abajo. Ella puede ayudar elevando las caderas y arqueando la espalda para encontrar el ángulo adecuado.
Por qué es genial: es una postura muy exótica que os sacará de la zona de confort. Es ideal cuando quieres darle vidilla a la situación y probar algo totalmente nuevo y diferente.
Una de las mejores cosas de esta postura es el ángulo de penetración único. Él necesitará mantener la erección para poder apuntar hacia abajo, pero si lo logra, puede ser increíble para dar en el punto G.
También es una favorita entre personas con fetiche de pies, porque te pone cara a cara con los pies de tu pareja. Ojo: es una postura difícil y, desde luego, no es para todo el mundo. Pero si crees que puedes con el reto, pruébala: puede que te encante.
Doggy boca abajo

Técnica: Ella se pone a cuatro patas en la cama, el suelo o el sofá. Luego se inclina hacia delante, doblando los brazos por los codos y apoyándose en los antebrazos, de modo que el torso quede más cerca del suelo y el culo quede en el aire. Él se coloca detrás, de rodillas.
Ella puede experimentar con la inclinación de la pelvis y el arco de la espalda en distintos ángulos para encontrar la postura perfecta para las caricias.
Por qué es genial: técnicamente no es una variante de la Prone Bone: es una postura distinta. Pero se parece mucho. La principal diferencia es que ella levanta el culo más alto sobre la cama, apoyándose en las rodillas en lugar de quedar completamente plana.
Esto recupera ese arco brutal que a muchos hombres les encanta. Además, le permite a él sujetarla mejor por la cintura para tener más palanca y empujar con más potencia. Es una postura excelente para penetración profunda.
No apunta al punto G de la misma manera, pero estimula otra zona de placer: el fórnix posterior. Esta zona erógena interna poco conocida está en la parte posterior de la vagina, detrás del cuello uterino, y a veces se la llama “el nuevo punto G”; y es tan placentera como suena.
Alfombra voladora
Técnica: para esta postura necesitas una cama o un sofá sin reposabrazos. Ella se tumba boca abajo en la cama/sofá de modo que la parte superior del pecho y la cabeza queden justo sobre el borde, con las piernas estiradas hacia atrás y ligeramente separadas. Estira los brazos hacia delante y apoya las palmas en el suelo para sostener la parte superior del cuerpo. Él se tumba encima, también sosteniéndose con las manos apoyadas en el suelo.
Sus piernas deben quedar entre las de ella y ligeramente dobladas por las rodillas. Él empuja para penetrarla por detrás.
Por qué es genial: es otra variación exótica de la marmota tumbada que de verdad sube la intensidad. Colgarse del borde de la cama no tiene una gran utilidad práctica, más allá de hacerlo más interesante para los dos.
Como es una postura tan poco habitual, puede avivar la situación y os da a ambos la oportunidad de experimentar, retaros sexualmente y salir de vuestra zona de confort.
Cangrejo
Técnica: Ella se tumba boca abajo en la cama. Una pierna debe estar estirada hacia atrás y la otra doblada, apoyándose sobre una rodilla. Él se coloca encima, subiendo y metiendo una de sus piernas entre las de ella. Puede doblar las rodillas y inclinarse hacia delante desde la cintura, apoyando la parte superior del cuerpo en los antebrazos. Desde ahí, la penetra.
Por qué es genial: La postura “Cangrejo” ofrece un ángulo interesante, ideal para penetración profunda. Es un poco más íntima que otras, pero sigue siendo lo bastante dominante e intensa para sexo rudo y kinky. Además, es cómoda para ambos.
Barca
Técnica: Ella se tumba boca abajo con las piernas separadas y estiradas hacia atrás, y luego levanta la parte superior del cuerpo manteniendo la parte inferior pegada a la cama, similar a la postura de yoga del perro mirando hacia arriba.
Debe doblar los brazos por los codos y apoyarse en ellos para sostenerse. Él se coloca encima, estirando los brazos sobre la cama para apoyar el peso, y la penetra por detrás. Sus rodillas deben quedar ligeramente flexionadas y sus piernas entre las de ella.
Por qué es genial: “Barca” es una postura por detrás muy íntima, ideal para sexo romántico y apasionado, y puede ayudaros a sentir una conexión más fuerte. Es como una versión invertida de la Prone Bone: esta vez, quien recibe mantiene la parte inferior plana y levanta el torso, en lugar de elevar las caderas.
Sencilla
Técnica: Quien recibe se tumba boca abajo, estira los brazos hacia delante y eleva la parte superior del cuerpo. Ella dobla las piernas por las rodillas, y él se tumba encima, sosteniendo su peso con las palmas a ambos lados del cuerpo de ella y estirando los brazos. Las piernas de ella deben quedar entre sus muslos y sus pies entre las piernas de él.
Por qué es genial: Esta postura es parecida a “Barca” (ver arriba). La diferencia es que esta vez ella mantiene las piernas juntas y dobladas por las rodillas, y él se sienta a horcajadas sobre ellas. Como las piernas de ella están juntas, los músculos vaginales se cierran más, lo que significa más fricción y estimulación para él.
También es una postura más íntima, porque le permite envolverla más con su cuerpo. Ella puede girar fácilmente la cabeza para mirarle si quiere, en pleno momento.
La postura del guardaespaldas de rodillas
Técnica: Ella se arrodilla en el suelo o en la cama, pero mantiene el torso erguido y las rodillas juntas. Él se arrodilla detrás para penetrarla por detrás. Sus rodillas quedan más separadas y a ambos lados de ella. Ella puede arquear la espalda y apoyarse contra su pecho mientras él empuja.
Por qué es genial: La Prone Bone es genial, pero es muy “plana”. A veces simplemente apetece un poco más de altura, y esta es la opción perfecta. La postura del “guardaespaldas de rodillas” toma todo lo que nos gusta de la Prone Bone (penetración potente por detrás, buenos ángulos, contacto estrecho) y la coloca en vertical.
Es una postura muy íntima, con mucho contacto piel con piel y el cuello al alcance. Sus manos pueden moverse libremente por el cuerpo de ella, y él puede mirar por encima del hombro para disfrutar de la vista frontal. También reduce un poco la movilidad, así que es más adecuada para una penetración más lenta y profunda.
El mayordomo tumbado
Técnica: Ella se tumba boca abajo, elevando ligeramente la parte superior del torso y la cabeza sobre la cama. Dobla las piernas por las rodillas y las abre bastante para darle mejor acceso. Él se tumba en la cama justo debajo, con la cabeza a la altura de la vulva para sexo oral. Le lame el clítoris y la estimula con la lengua. Puede agarrarla por las caderas para sujetarla.
Por qué es genial: Hasta ahora solo hemos hablado de posturas con penetración, como la Prone Bone. Quería terminar con una variante oral para amantes del cunnilingus y el rimming, y aquí está: el “mayordomo tumbado”. Es como la Prone Bone, pero en lugar de usar el pene, usa la lengua para darle placer. Es una postura muy caliente que le da un ángulo excelente para comérsela.
Conclusión
Con esto queda cubierto prácticamente todo lo que necesitas saber sobre la postura sexual Prone Bone. Como ves, soy muy fan… ¿y tú qué opinas? ¿Crees que es la postura sexual perfecta? Y si no, ¿cuál es tu favorita?
