Si no lo sabías antes, te lo digo ahora: “atacarla” ahí abajo es la clave para su liberación.
La cuestión es que la mayoría de las mujeres no pueden llegar al clímax solo con la penetración. Aunque con los dedos y el clítoris se puede lograr el objetivo, no es lo mismo que el cunnilingus.
Entonces, ¿qué es lo que les gusta a las mujeres del cunnilingus? ¿Cómo puedes estar seguro de que le estás haciendo el mejor cunnilingus que ha tenido jamás? A estas y muchas otras preguntas encontrarás respuesta a continuación.
¿Qué es el cunnilingus?
El cunnilingus es un acto sexual oral realizado a una persona con vulva. Incluye lamer, succionar y otras formas de estimulación oral de los labios, el clítoris y la entrada vaginal.
¿Les gusta a las mujeres el cunnilingus?
¿Te sorprendería saber que 9 de cada 10 mujeres disfrutan de tener una pareja que las acaricie “ahí”?
Hazte una pregunta: “¿A los hombres les gusta la felación?” Probablemente pensaste: “¡Sí!” Pues con las mujeres y el cunnilingus pasa lo mismo.
Aunque puedes encontrarte con mujeres a las que no les gusta el cunnilingus, igual que hay hombres a los que no les gusta la felación, es poco frecuente. Y la razón suele tener más que ver con las técnicas y habilidades de su pareja que con cualquier otra cosa.
¿Qué es lo que más les gusta a las mujeres?
Si le preguntas a una docena de mujeres qué es lo que más les gusta del sexo oral, obtendrás una docena de respuestas distintas. Aun así, aquí tienes algunas con las que la mayoría estará de acuerdo.
- Entrega total. ¿Cuándo fue la última vez que le hiciste sexo oral a tu chica sin esperar nada a cambio? Aunque no deberías dar, dar y dar sin recibir nunca, sí conviene que seas capaz de darle placer sin expectativas.
En primer lugar, eso le permite relajarse por completo mientras tú le haces sexo oral. No está tumbada pensando en lo que tendrá que hacer después, ni temiéndolo, sobre todo si ha tenido un día largo o difícil.

En segundo lugar, esto evita el típico principio de “ojo por ojo” que a menudo aparece en las relaciones sexuales. Al eliminar esa expectativa, puedes, sin darte cuenta, abrir la puerta a recibir más de ella en otros momentos.
Así que concéntrate en ella. Túmbala, caliéntala y dale placer. Hazle saber de antemano que no se espera nada más que disfrutar.
- Sorpresa. No hay nada malo en las técnicas probadas de sexo oral. Al fin y al cabo, ya la han hecho disfrutar muchas veces. Pero hay algo excitante en que tu pareja use una técnica nueva cuando te está dando placer.
Para empezar, aprender técnicas nuevas le demostrará a tu pareja que sigues preocupado por su placer. Te tomas el tiempo de aprender algo distinto, y eso dice mucho de cómo eres como pareja.

En segundo lugar, las técnicas nuevas pueden abrirle la puerta a sensaciones nuevas. Estos métodos pueden centrarse en zonas distintas o en otra táctica.
No todas las técnicas nuevas serán un acierto, ¡y no pasa nada! Así que tómate tu tiempo para aprender cosas nuevas y sorprenderla esta noche en el dormitorio.
- Excitación de respuesta. ¿Cómo va a relajarse de verdad y disfrutar tu pareja si sabe que tú tampoco lo estás disfrutando?
Lo entiendo: el sexo oral no es precisamente tu actividad favorita. Pero, por lo general, cuanto más actúas como si te gustara, más termina gustándote.
Así que hazle sexo oral como nunca antes. Gime, respira fuerte y deja que se note. En esos breves momentos en los que tu boca no esté ocupada, dile lo mucho que te pone y cuánto quieres que llegue al orgasmo.
- Un “descanso” sexy. Es cierto que a muchas mujeres les cuesta llegar al orgasmo solo con la penetración vaginal. Aunque se puede estimular el clítoris con los dedos o con un juguete sexual al mismo tiempo, una cosa que seguro le cambiará el chip a tu pareja es parar el sexo para bajar a darle placer.
Obviamente, no deberías detenerte si tu pareja ya va camino del clímax. Pero, igual que cambias de postura, también puedes parar, girarla boca arriba y centrarte en llevarla al orgasmo con sexo oral.
Es una forma genial de darle vida a la habitación. Además, ayuda a asegurar que ella llegue al clímax antes que tú, así que ambos lo pasaréis bien.
¿Cómo hacerle el mejor cunnilingus de su vida?
Ahora que sabes qué es lo que más les gusta a las mujeres del cunnilingus, es hora de aprender a dárselo como se merece.
Excítala por completo
No puedes esperar llegar a casa, tumbarla y ponerte manos a la obra sin más. Necesitas dedicar tiempo a crear expectativa, a que se humedezca y a que te pida más.

En cada mujer esto se ve diferente. Si normalmente no haces mucho juego previo (¡te recomiendo encarecidamente que empieces!), aquí tienes algunas técnicas que vale la pena probar.
- Un buen rato de besos y caricias
- Acaríciale el cuerpo de la cabeza a los pies
- Hazle un masaje erótico
- Dile exactamente qué quieres hacerle
- Deja un rastro de besos por su cuerpo
A medida que se excite más y más, notarás que su respiración se acelera. También puede sonrojarse. Ahí sabrás que es momento de ir más allá. Eso sí: ve despacio y escucha su cuerpo.
Evita el clítoris… al principio
El glande del pene es la parte más sensible. No le pedirías a tu pareja que lo estimule directamente, sin calentar antes; entonces, ¿por qué harías lo mismo con el clítoris?
El clítoris es tan sensible como el glande, o incluso más. Aunque el clítoris debe formar parte del sexo oral, necesitas llegar a él con intención.
Y solo cuando esté excitada y lista de verdad, es el momento de bajar al clítoris. Pero antes de ir directo, dedica un tiempo a otras zonas.
Empieza por la parte interna de los muslos. Acaricia y besa sus muslos, evitando a propósito sus genitales. Cuando esté más receptiva, acércate lentamente a su monte de Venus. Pasa las yemas de los dedos por sus labios y sepáralos despacio con los dedos.
Al abrir sus labios, evita el clítoris. Acércate poco a poco, retrocede y vuelve a subir. Incluso puedes empezar lamiendo desde la entrada vaginal y subiendo en dirección al clítoris, pero deteniéndote justo antes.
Cuando estés seguro de que ya lo desea, tócale el clítoris con un dedo y luego presiónalo con la lengua.
Aplica presión
Lamer y acariciar el clítoris no es la única manera de darle placer a tu mujer. También deberías trabajar en aplicar presión en distintos lugares y con distinta intensidad.
La presión es necesaria para que muchas mujeres lleguen al clímax. Aunque los movimientos suaves en el clítoris son agradables, pueden ser demasiado ligeros para que ella lo disfrute de verdad.
¿Y cómo se hace? Coloca la lengua sobre el clítoris como si fueras a “chocarlo” con la lengua, pero inclínate para aplicar un poco de fuerza. Luego haz ese movimiento usando la presión que estás aplicando. También puedes usar esta técnica en la entrada vaginal o en cualquier zona, desde el perineo hasta el clítoris.
Practica con distintos niveles de presión. No tengas miedo de preguntarle si le gusta: es la única forma de aprender a darle placer.
Usa las manos
No tienes que hacerlo todo con la boca. De hecho, te recomiendo involucrar las manos para duplicar su placer.
Si estás empezando, una técnica sencilla es apoyar la palma de tu mano dominante sobre su monte de Venus. Tu pulgar caerá de forma natural sobre el clítoris. Mientras lames y succionas, dale pequeños toques con el pulgar en el clítoris. Cuando encuentres un ritmo, prueba distintos movimientos, como golpecitos o una fricción continua.

Pero las manos no tienen por qué limitarse al clítoris. También puedes usarlas para:
- Explorar su cuerpo
- Acariciar sus pechos
- Estimular sus pezones
- Agarrarle las nalgas
- Masajearle los muslos
- Penetrar su vagina
- Penetrar su ano (si le interesa)
Si no sabes por dónde empezar, pídele a tu pareja que te agarre las manos durante el sexo oral y las mueva adonde ella quiera. Es una forma divertida de aprender más sobre lo que le gusta y prefiere.
Varía los movimientos
Puede que tengas movimientos favoritos, y tu pareja puede tener movimientos que le encantan. Pero no quieres que se vuelva repetitivo, así que conviene cambiar.
El clítoris puede volverse demasiado sensible con rapidez. Por eso, asegúrate de variar la posición y la presión que aplicas. También deberías alejarte del clítoris de vez en cuando para darle un pequeño descanso. Eso sí: ¡no te quedes lejos demasiado tiempo!
Un movimiento sencillo para cambiar es colocar la lengua en la base de la vulva, justo encima de la entrada vaginal. Lame la vulva hasta llegar al clítoris.

Repite ese movimiento varias veces, deteniéndote cada vez para estimular el clítoris con energía. Al final, querrás volver al clítoris de forma más constante, ya que ella se va acercando cada vez más al clímax.
Usa juguetes
Si de verdad quieres subir el nivel, no tengas miedo de añadir juguetes sexuales a la mezcla.
Existe la idea equivocada de que usar juguetes sexuales durante el sexo “normal” o el sexo oral es ser perezoso. Los juguetes pueden añadir otra dimensión de placer y, además, quitarte presión. Así que pregúntale a tu pareja qué le gusta y diviértanse probando.
Algunas opciones incluyen vibradores, consoladores, masajeadores para el punto G, consoladores anales y estimuladores de clítoris.
A medida que tu pareja se acerque al clímax, no querrás dejar de hacer lo que estás haciendo. Si te detienes, puede perder el impulso, lo que los frustrará a los dos.
Conclusión
A las mujeres les gusta el cunnilingus igual que a los hombres les gusta la felación. Por desgracia, alrededor del cunnilingus suelen existir muchas expectativas, sobre todo relacionadas con la reciprocidad. Por eso puede parecer que a las mujeres no les gusta o que dudan en hacerlo.
Sin embargo, hay maneras de evitarlo: por ejemplo, bajando a darle placer sin esperar nada a cambio y sorprendiéndola con sexo oral cuando menos lo espera.
Cuando entiendas mejor qué es lo que más le gusta a tu pareja del cunnilingus, podrás usarlo —junto con nuestros métodos— para darle el mejor cunnilingus de su vida.
